Ciudad Juárez.– La captura de Martha Alicia Méndez Aguilar, alias “La Diabla”, puso al descubierto una de las redes criminales más macabras ligadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): el tráfico de bebés y la explotación de mujeres embarazadas.
La sospechosa de 44 años fue detenida a inicios de septiembre en Juárez y enfrenta cargos de feminicidio, trata de personas y lesiones, luego de que las autoridades la vincularan con el asesinato de una joven embarazada de 20 años ocurrido el pasado 25 de julio. El cuerpo de la víctima fue localizado en un domicilio del área de Zaragoza, donde presuntamente fue sometida a una cesárea forzada antes de ser asesinada.
- Cooperación binacional bajo la lupa
Aunque el operativo fue ejecutado por autoridades mexicanas, agencias estadounidenses tuvieron un papel clave en la investigación. El Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC), junto con el FBI, el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, Seguridad Diplomática y CBP, aportaron inteligencia que permitió ubicar a Méndez Aguilar.
El caso ha sido calificado por analistas de seguridad como un ejemplo de la creciente coordinación entre ambos países contra organizaciones criminales transnacionales. Sin embargo, el hecho de que un funcionario del NCTC hiciera pública la participación de su agencia en redes sociales generó sorpresa, pues este tipo de revelaciones suelen mantenerse en la discreción diplomática.
- Un negocio criminal aterrador
De acuerdo con la investigación, la red que encabezaba “La Diabla” reclutaba a mujeres jóvenes embarazadas, las trasladaba a casas de seguridad y ahí eran sometidas a procedimientos ilegales. Los recién nacidos eran vendidos a familias en Estados Unidos por sumas que rondaban los 250 mil pesos —aproximadamente 13 mil dólares—, mientras que los cuerpos de las madres eran despojados de órganos.
“Es un ejemplo de cómo los cárteles diversifican sus actividades para financiarse”, señalaron autoridades estadounidenses al confirmar la relación con el CJNG.
- Proceso judicial en curso
Méndez Aguilar permanece recluida en el Cereso Femenil No. 2 de Juárez. A los cargos de feminicidio y trata de personas se suma ahora el de lesiones, luego de que se confirmara que el bebé de la joven asesinada sobrevivió y se encuentra hospitalizado bajo resguardo.
- Impacto social
El caso ha causado indignación en la frontera, tanto por la brutalidad de los hechos como por la revelación de una red clandestina que atentaba contra las mujeres más vulnerables. Para organizaciones civiles, el arresto de “La Diabla” debe ser un punto de partida para revisar las lagunas legales y reforzar la protección de mujeres en riesgo.
“Detener a una líder es un paso, pero lo importante es desmantelar toda la estructura detrás y proteger a quienes están en mayor peligro de caer en manos de estas redes”, expresó una activista de Juárez.

