80.26 F
El Paso
mayo 10, 2026
El Paso

Familia venezolana denunció detenciones de ICE y describió un “viacrucis” migrante más doloroso que en su país

EL PASO, Texas.— El anhelo de encontrar refugio y una vida mejor en Estados Unidos se transformó en una experiencia de miedo, separación y dolor para una familia venezolana que reside legalmente en El Paso. Albis Silva, madre de tres hijos, denunció que su esposo y su hijo mayor fueron detenidos por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pese a contar con permisos migratorios vigentes y un proceso de asilo en curso.

La mujer relató que lo ocurrido marcó uno de los episodios más traumáticos desde que salió de Venezuela. “Esto es una pesadilla. Aquí te tumban la puerta, te esposan, te tratan como criminal, te apuntan con armas largas. No hay seguridad”, expresó, al comparar lo vivido en El Paso con la persecución que enfrentaron en su país natal.

Según su testimonio, más de 15 agentes federales, encapuchados y fuertemente armados, irrumpieron de madrugada en su vivienda, sembrando el pánico entre las mujeres y los niños que se encontraban en el interior. “Llegaron como si fuéramos delincuentes. Nos rodearon la casa, sacaron armas y se los llevaron sin explicaciones”, afirmó entre lágrimas.

La familia había llegado a El Paso el 14 de agosto de 2023, tras esperar casi un año en Ciudad Juárez. Ingresaron por un puente internacional luego de ser llamados a través del sistema CBP One y recibieron documentos migratorios oficiales, entre ellos la forma I-94, permisos de trabajo, números de Seguro Social y una cita en corte programada para febrero de 2026. “No estamos escondidos, estamos haciendo todo legalmente”, subrayó Silva.

Sin embargo, el 22 de noviembre agentes de ICE regresaron al domicilio familiar, ubicado en el Valle Bajo, y solicitaron que el hijo mayor, Yonaiker Alfredo Torrealba Silva, de 19 años, los acompañara para “revisar su trámite”. Nunca volvió a casa. Fue trasladado al Centro de Detención de Otero, en Nuevo México, a pesar de no contar con antecedentes penales.

Días después, los agentes volvieron y detuvieron al padre de familia, Johan Alberto Morales, quien quedó recluido en un centro de detención en El Paso, sobre la avenida Montana. Ambos portaban brazaletes electrónicos y cumplían con sus citas migratorias. “Nos dijeron que iban a revisar su caso y se los llevaron esposados. Nunca mostraron órdenes claras”, denunció Silva.

El impacto emocional se extendió a toda la familia. Griselda, esposa de Yonaiker, aseguró que viven con miedo constante ante la posibilidad de que los agentes regresen. “Tenemos terror. No dormimos. Mi hija vio todo”, relató.

La menor Jeysbel Valentina, de siete años, sufrió una fuerte crisis emocional tras presenciar la detención de su padre y su hermano. De acuerdo con su madre, la niña dejó de comer, se negó a ir a la escuela y mostró signos de depresión. “Yo le pedí a Santa Claus que suelten a mi papi y a mi abuelito, porque sé que él los va a ayudar”, dijo la pequeña, aferrada a su abuela.

La familia había colocado su árbol de Navidad con la ilusión de celebrar unida, pero el ambiente cambió drásticamente. “Pensamos que sería una Navidad bonita, como el año pasado. Hoy es una Navidad de tristeza, de dolor y desesperación”, expresó Griselda.

Ante la incertidumbre, Albis Silva pidió públicamente la liberación de su esposo y su hijo, no para permanecer en Estados Unidos, sino para salir voluntariamente del país y regresar juntos a Ciudad Juárez, donde cuentan con redes de apoyo. “No queremos quedarnos aquí. Queremos irnos juntos. No podemos regresar a Venezuela porque huimos del régimen de Nicolás Maduro”, explicó.

Silva aseguró que las acciones de ICE generan un clima de miedo que empuja a muchas familias migrantes a la autodeportación, incluso cuando cumplen con los procesos legales. “Esto que vivimos aquí es peor que lo que pasamos en nuestro país”, insistió.

Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a organizaciones defensoras de derechos humanos para intervenir y evitar más separaciones familiares. Mientras tanto, ella, su nuera y su nieta permanecieron solas en la vivienda, a la espera de una respuesta.

“Lo único que pido es que me liberen a mi familia para irnos juntos. No somos delincuentes. Somos una familia trabajadora que solo buscaba protección”, concluyó, mientras la pequeña Valentina, entre lágrimas y abrazando a su perrito ‘Niño’, mantenía la esperanza de que su deseo navideño se cumpliera antes de Nochebuena.

Related posts

Desarticulan red de explotación sexual en El Paso; arrestan a 11 hombres y abren nuevas investigaciones

Editor

UTEP lanza programa de “crea tu propia maestría’

Editor

Realizan con éxito la edición 52 de la “Carrera Internacional de la Amistad 2021”

redaccion
https://915noticias.com/