El Paso, Texas— A pesar de los esfuerzos recientes de las autoridades para frenar la conducción bajo los efectos del alcohol, una vez más la imprudencia al volante dejó una víctima mortal en las calles de la ciudad. Una mujer fue arrestada y enfrenta cargos por homicidio involuntario luego de provocar un choque fatal al conducir en sentido contrario sobre la Interestatal 10 Oeste, a la altura de Mesa, la noche del martes.
La detenida fue identificada como Britney Torres, de 25 años, quien permanece en la cárcel del Condado de El Paso con una fianza establecida en 150 mil dólares. El accidente cobró la vida de Jesús Chico Jr., también de 25 años, quien no logró sobrevivir al impacto frontal.
De acuerdo con la Unidad de Investigaciones Especiales de Tráfico, Torres conducía un Ford Mustang modelo 2017 en los carriles equivocados cuando se estrelló de frente contra un Honda Civic 2009 manejado por Chico. Mientras la víctima falleció en el lugar, la conductora resultó con lesiones menores y fue trasladada a un hospital.
El informe oficial señala que Torres ingresó a la I-10 Oeste por el lado incorrecto luego de circular por North Desert Boulevard. Ya bajo atención médica, la mujer admitió a los agentes haber consumido bebidas alcohólicas antes de manejar. Paramédicos y policías indicaron que presentaba olor a alcohol, y en su vehículo fue localizada una botella pequeña de licor.
Según la declaración jurada, Torres manifestó que pensaba encontrarse en la Loop 375 rumbo a su domicilio tras visitar a su hermana, sin percatarse de que circulaba por la I-10. También reconoció haber comprado y consumido bebidas alcohólicas previamente, aceptando que no estaba en condiciones de conducir.
Este caso ocurre apenas semanas después de que el Departamento de Policía de El Paso pusiera en marcha el operativo “Ya Basta”, una estrategia enfocada en detectar y detener a conductores que manejan bajo los influjos del alcohol y otras sustancias. Sin embargo, autoridades lamentan que, pese a las campañas y operativos preventivos, muchos automovilistas continúan subestimando las consecuencias de mezclar el alcohol con el volante.
Ahora, mientras Britney Torres enfrentará a la justicia, una familia llora la pérdida de un joven, y la comunidad vuelve a enfrentar una tragedia que, según reiteran las autoridades, pudo haberse evitado. El llamado es claro: conducir en estado de ebriedad no solo es un delito, sino una decisión que puede costar vidas.
