NoCon pancartas en forma de corazones y consignas directas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), decenas de familias migrantes y activistas alzaron la voz en la Plaza San Jacinto para expresar su rechazo frontal a las redadas y operativos federales que, aseguraron, han sembrado temor en comunidades de todo el país.
La manifestación, realizada en el marco del Día de San Valentín, transformó la fecha simbólica del amor en una jornada de denuncia contra lo que calificaron como una política migratoria basada en la separación familiar y la intimidación. Entre los mensajes que destacaban en las pancartas se leían frases como “Close the Camps”, “No Kings” e “ICE Out”.
La protesta fue convocada por la Border Network for Human Rights (BNHR), cuyo director ejecutivo, Fernando García, lanzó un mensaje contundente contra la agencia federal.
“Este Día de San Valentín, defendemos el amor, la familia y la justicia frente a un sistema construido sobre el miedo y la separación”, declaró García. “ICE aterroriza nuestros vecindarios, campos de detención como el Campamento East Montana separan a las familias, y la expansión de este cruel sistema roba recursos a las comunidades que más los necesitan. Exigimos la salida de ICE de nuestras comunidades, el cierre inmediato del Campamento East Montana, el fin de toda expansión de los centros de detención y políticas que mantengan unidas a las familias, porque el amor es más fuerte que el miedo, y las familias merecen seguridad, dignidad y unidad, no jaulas”.
Durante el acto, participantes denunciaron que en las últimas semanas se han intensificado operativos en centros de trabajo y barrios con alta presencia migrante, generando incertidumbre y ansiedad entre padres e hijos.
Charlotte Weiss, abogada del Proyecto de Derechos Civiles de Texas, también criticó la política federal actual. “ICE está causando estragos en las ciudades y familias estadounidenses: asesinando a ciudadanos estadounidenses a plena luz del día, separando familias y destruyendo la fe en el sueño americano. El Campamento East Montana y todos los centros de detención no se basan en la seguridad, sino en el odio. Este Día de San Valentín les imploramos que exijan un sistema de inmigración que reconozca que las familias pertenecen juntas. En palabras de Bad Bunny: ‘Lo único más poderoso que el odio es el amor’”.
Por su parte, Marisa Limón Garza, directora ejecutiva del Las Americas Immigrant Advocacy Center, subrayó que las medidas migratorias actuales contradicen los valores fundamentales de la región fronteriza.
“Nuestra comunidad de El Paso se basa en la familia, la dignidad y el respeto; sin embargo, las medidas de control migratorio traicionan estos mismos valores. Siembran el miedo, separan familias y envían a nuestros seres queridos a centros de detención que funcionan como vías de deportación, restringiendo el acceso a la asesoría legal e ignorando las leyes y protecciones establecidas”, afirmó.
Los organizadores insistieron en que la movilización no fue un hecho aislado, sino parte de un movimiento nacional que exige el fin de la separación familiar, el cierre de centros de detención y la salida de ICE de las comunidades.
Entre aplausos y gritos de “¡Fuera ICE!”, los asistentes reiteraron que el amor —tema central del día— debe traducirse en políticas que garanticen dignidad, seguridad y unidad familiar, no miedo ni encarcelamiento.
