Más de 300 agentes de la TSA han renunciado, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en una publicación de X del viernes.
Este fin de semana, los empleados de la TSA no recibieron su primer cheque de pago completo desde que comenzó el cierre parcial a mediados de febrero, luego de que la financiación del DHS, que supervisa la TSA, expirara en medio de un enfrentamiento entre republicanos y demócratas por la reforma migratoria federal.
En una carta enviada el domingo, los directores ejecutivos de las principales aerolíneas, incluidas American, Delta, Southwest y JetBlue, instaron al Congreso a restablecer la financiación del DHS y a adoptar una solución bipartidista para garantizar que los empleados federales de aviación reciban su salario durante los cierres.
“Es difícil, si no imposible, alimentar a la familia, llenar el tanque de gasolina y pagar el alquiler cuando no se recibe un salario”, decía la carta.
A finales del año pasado, el cierre gubernamental más largo de la historia llegó a su fin después de que un número creciente de controladores aéreos y agentes de seguridad de la TSA no se presentaran a trabajar. Los controladores aéreos no se ven afectados por el cierre parcial en curso.
- El doble de ausencias
No es de extrañar que cientos de empleados de la TSA hayan renunciado en esta ocasión, declaró Everett Kelley, presidente nacional de la Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales, en un comunicado a CNN el domingo. El sindicato representa a más de 46.000 trabajadores uniformados de la TSA.
“La mayoría de los estadounidenses renunciarían a sus trabajos si no recibieran su sueldo el día de pago», afirmó Kelley. Aun así, muchos agentes continúan trabajando con «dedicación y profesionalismo”, añadió.
