mayo 8, 2026
El Paso Opinión

Maduro y su mujer declaran ante el juez por segunda vez de cara a la preparación de un juicio que será histórico

Rodrigo García Melero / RTVE

El depuesto presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, capturados por Estados Unidos en un ataque militar en Caracas el 3 de enero pasado, han enfrentado este jueves su segunda audiencia judicial en el tribunal de Nueva York que les investiga por cargos de narcotráfico y posesión de armas.

El matrimonio ha comparecido ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien ha descartado desestimar su caso, como pedían los abogados.

Aunque se desconocen detalles de la declaración, la cadena CNN, ha revelado que los acusados, sentados junto a su defensa, han llevado unos auriculares para escuchar la traducción de lo que se ha discutido durante la vista. La pareja fue trasladada de madrugada en un convoy de tres furgonetas cerradas y sin ventanas, desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece detenido sin fianza, hasta el Tribunal Federal Daniel Patrick Moynihan, en Manhattan. Ante las puertas del edificio se han apostado dos grupos de manifestantes, a favor y en contra de la detención del político, que han protagonizado momentos de tensión.

Ambos declararon por primera vez el 5 de enero. En esa ocasión, el líder chavista, de 63 años, se declaró “inocente” y “prisionero de guerra”. “Soy Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y estoy secuestrado“, afirmó entonces en una declaración que duró alrededor de 15 minutos. “Soy un hombre decente”, incidió.

Tras esa primera y breve comparecencia, el exmandatario fue citado a una vista el 17 de marzo. Sin embargo, la Fiscalía solicitó aplazarla a hoy, para poder concretar las pruebas y que la defensa tuviera ocasión de revisarlas y decidir qué mociones previas al juicio presentará.

Maduro y Flores alegan no tener recursos propios para pagar su defensa privada y denuncian que se les impide usar fondos del Estado venezolano al no ser reconocido como jefe de Estado. Barry Pollack, uno de sus abogados, ha dicho este jueves al juez que “tienen todo el derecho a usar” fondos del Gobierno de Venezuela, según CNN.

  • Contexto y claves del juicio: ¿de qué se les acusa?

El proceso está en fase preliminar, en la que la defensa y la Fiscalía presentan sus recursos y mociones. Se preveía que la audiencia de este jueves sería clave para determinar si el juez aceptaba esas peticiones y para determinar el calendario hacia la celebración del juicio, que según expertos citados por la Agencia EFE se estima no comience hasta dentro de uno o dos años.

El proceso en torno al depuesto mandatario tras su secuestro y posterior traslado y reclusión plantea múltiples aristas legales y políticas, que plantea debates sobre su jurisdicción -si un tribunal estadounidense puede juzgarles-, inmunidad y derecho internacional. La captura no contó con la autorización del Congreso estadounidense y es ilegal bajo las normas internacionales.

Sobre Maduro pesan cuatro cargos principales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos de posesión de armas y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. Estos delitos, según el sistema federal estadounidense, conllevan penas muy elevadas y, si hay condena, pueden llegar incluso a cadena perpetua. Por su parte, Cilia Flores, presentada como “primera dama de facto”, está señalada por otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.

Solo unos días después de ser capturados, el Departamento de Justicia de EE.UU. eliminó gran parte de las alusiones al llamado Cartel de los Soles en la imputación contra Maduro, que dejó así de ser señalado como líder de esa supuesta organización de narcotráfico. Desde 2020, el país norteamericano le había acusado de gestionarla y liderarla “a medida que ascendía al poder en Venezuela”, argumentos de los que el propio presidente Donald Trump se servía para justificar la campaña antidrogas que lleva a cabo en el Caribe y que Maduro siempre negó al considerar que eran un pretexto para los planes imperialistas de hacerse con los ricos recursos energéticos de Venezuela.

Además de solicitar la desestimación de los cargos, los abogados del matrimonio, Barry J. Pollack y Mark E. Donnelly, han alegado que el Gobierno estadounidense ha revocado las licencias que permitían usar fondos venezolanos para sufragar su defensa. Dicen que eso vulnera la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense y califican de inválida la oferta de asignarles defensores de oficio, al privarles del derecho a elegir a sus representantes.

  • Trump: “solo se le ha procesado por una fracción de sus delitos”

Este jueves, Trump ha dicho que el depuesto presidente solo ha sido procesado por “una fracción” de los delitos que ha cometido.

“Imagino que vendrán otros juicios, ya que, en realidad, solo se le ha procesado por una fracción de los delitos que ha cometido. Se presentarán otros casos”, ha asegurado en una reunión con su gabinete en la Casa Blanca.

“Vació sus prisiones en nuestro país, y espero que, en algún momento, se le impute ese cargo, pues se trata de una acusación grave que aún no se ha formulado, pero que debería formularse”, ha indicado. Y ha denominado al detenido como “un hombre sumamente peligroso“, que ha “asesinado” a muchísimas personas y que ha “forzado” a otras a entrar en EE.UU.

Según el republicano, el venezolano fue “uno de los principales proveedores” de las drogas que ingresan en el país norteamericano. “Ahora ha sido capturado y, supongo, se le está garantizando un juicio justo“, ha subrayado.

  • Así fue la primera audiencia de Maduro en Nueva York

En su primera cita audiencia, vestidos con uniforme de prisión y solo dos días después de ser sacados a la fuerza de su casa en Caracas, Maduro y Flores escucharon las preguntas del juez con auriculares a través de un intérprete, a las que respondieron en español.

El derrocado mandatario dijo no conocer todos sus derechos ni los cargos que se le imputan, probablemente por no haber tenido tiempo de preparar su defensa con su abogado, que fue nombrado ese mismo día. Al igual que él, su mujer, acusada de ser su cómplice, también se declaró “completamente inocente”.

Esa primera declaración fue a puerta cerrada y sin cámaras. Solo trascendió el testimonio de un grupo reducido de periodistas que pudieron estar en la sala. En un contexto de fuerte expectación marcada por la difusión previa del traslado de la pareja, esposada, desde la prisión de Brooklyn hasta un campo en las afueras de la ciudad, donde un helicóptero los llevó hasta un helipuerto cercano al tribunal. El último tramo lo realizaron en un convoy de cinco vehículos y bajo una fuerte escolta policial hasta el juzgado.

En imágenes televisivas se pudo ver a Maduro, custodiado por agentes de la Agencia Antidroga de EE.UU., descendido con mucha dificultad y teniendo que ser ayudado por los agentes para subir al vehículo blindado que lo ha condujo hasta el juzgado. Tras su comparecencia ante el juez Hellerstein, han hecho el mismo recorrido a la inversa para regresar a la prisión de Brooklyn, donde también están entre rejas presos peligrosos por delitos de narcotráfico y crimen organizado.

  • La imagen de Maduro, casi tres meses después

Las miradas estaban este jueves puestas en cómo se encuentra Maduro tras casi tres meses detenido.

“Vamos a ver a un presidente delgado, atleta, haciendo ejercicio todos los días“, desveló hace unos días su hijo en un vídeo publicado en X por la periodista de Telesur Madelein García. Nicolás Maduro Guerra, también diputado, aseveró que su padre “está muy bien”, “fuerte” y con “mucho ánimo” y definió a Cilia Flores como “firme y alerta”. “Y nosotros vamos a estar de todas las partes del mundo elevando la fuerza para ellos” y defendiendo su “inocencia“, sentenció.

Y hoy, en un acto en apoyo a Maduro en Caracas y tras el inicio de la audiencia, el hijo del derrocado presidente ha pedido elevar la voz “por la verdad, por la justicia, por la paz y por la libertad” de su padre y de Flores, cuyo proceso judicial, ha dicho, es “ilegítimo e ilegal”.

El Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn en el que el matrimonio pasa sus días bajo un régimen estricto ha albergado en el pasado a figuras como el rapero Sean “Diddy” Combs, jefes del narcotráfico como el Chapo Guzmán o el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), que si bien en 2024 había sido condenado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por narcotráfico -tras haber sido extraditado en abril de 2022-, acabó siendo indultado por Trump y liberado el pasado diciembre.

Y es que no es la primera vez que un presidente latinoamericano es juzgado en los Estados Unidos. En 1992 lo fue el panameño Manuel Antonio Noriega, cuando otra violenta intervención militar estadounidense, pero esa vez en Panamá, lo derrocó en 1989. Fue declarado culpable de ocho cargos por narcotráfico, crimen organizado y lavado de dinero, en un tribunal de Miami. Y condenado a 40 años de cárcel, de los que solo cumplió 20 por buena conducta. Posteriormente fue extraditado, juzgado y condenado a ocho años de prisión en Francia por blanqueo de dinero. Pero en 2011 fue extraditado a Panamá, donde murió en 2017.

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