Washington, D.C. – Organizaciones católicas de todo el país, que trabajan en nombre de los migrantes y solicitantes de asilo, se unieron para instar al presidente Biden y a la administración a reconsiderar el uso de políticas de disuasión para responder a las necesidades de las personas en estado de movilidad.
Lamentamos las vidas perdidas en el reciente incendio en el centro de inmigración en Ciudad Juárez, México, y muchos otros que se han visto directamente afectados por el marco de política de disuasión del gobierno de los Estados Unidos. El enfoque de la disuasión no ha dado como resultado una frontera segura, sino que solo ha traído dolor y sufrimiento a los más vulnerables.
El Papa Francisco ha dicho, “el pecado es permitir que estos miedos determinen nuestras respuestas, limitar nuestras elecciones, comprometer el respeto y la generosidad, alimentar la hostilidad y el rechazo. El pecado es negarse a encontrar al otro, a encontrar lo diferente, encontrar al prójimo, cuando ésta es en realidad una oportunidad privilegiada para encontrar al Señor”.
Instamos a la administración a que deje de depender de políticas que utilizan la disuasión como un enfoque para gestionar la migración y restringir el acceso al asilo. Juntos podemos garantizar que no haya más muertes en nuestras fronteras y que estemos preparados para recibir con dignidad a las personas vulnerables en movimiento.
