“Qué la pluma de los periodistas sea la voz y los ojos de quienes no pueden hablar”.
Por Jesús Castro
Con estas palabras finalmente comenzó la primera escena. Es importante destacar que la iluminación amarilla permaneció hasta el final en alusión al amarillismo de los medios de comunicación.
— ¿Cuál es el mundo real?
— Aquí no hay realidades virtuales.
— ¡Ser un medio honesto, comprometido con el oficio de la comunicación, con la información y con la sociedad!
— Esa es una realidad virtual, pero la verdad es muda, burda, tajante y reductible es que este, como cualquier otro medio de información, es una empresa, Carolina, ¡Un negocio!, con cuentas por pagar y cuentas por cobrar, con un haber y un deber, una nómina, proveedores….
¡Clientes!
— ¿Clientes?
— Sí, Carolina, ¡clientes!
— Porque la principal fuente de ingresos de un medio no es lo que publica: es lo que no publica. Eso es lo que realmente vendemos: ¡Silencio!
Con estas líneas surgían muchos dilemas en los que la ética y la propia supervivencia aturdían la mente de la protagonista que debía elegir entre traicionar lo más sagrado de los periodistas: la fuente o respetar este principio y propiciar una terrible represalia.
Asimismo, cada que finalizaba la conversación, la puesta en escena se repetía de una forma cíclica, caótica, apasionada y profunda hasta que finalizó.
No obstante, incluso esta estructura ocultaba algo muy fuerte. En palabras del director:
“se trató de los pensamientos de la periodista Miroslava Breach en ese minuto y medio que tuvo de agonía tras ser asesinada”. De esta forma, los asistentes pudieron contemplar las que quizá fueron ser las últimas memorias de Miroslava antes de morir.
Con este trabajo artístico queda clara la consigna de “No se mata la verdad asesinando periodistas”, pues, aunque muchos profesionales de la información sean amenazados, violentados y hasta asesinados, el mensaje se resiste a ser borrado de la memoria colectiva y aún se manifiesta en la labor artística.
Es así como el teatro se convierte en parte de esa oposición hacia el poder, como lo ha sido el periodismo esencialmente desde sus inicios.
Al final del evento, el director invitó al público a asistir a la siguiente obra el 7 de agosto en donde se denunciará la discriminación hacia las personas mayores.
