En el marco de la celebración del Día de Muertos el obispo de la Diócesis de El Paso, Mark Seitz, ofreció la tradicional misa de ‘Todos los Santos’, en el cementerio Monte Carmelo, ubicado en el Valle Bajo, en donde recordó y oró por las personas fallecidas.
“Este día es muy especial porque recordamos a todos los que han fallecido en nuestras familias particularmente el año pasado”, expresó Monseñor Seitz.
Agregó que además es muy significativo porque nos da la oportunidad de recordar y orar por nuestros seres queridos y amados que se adelantaron en el camino.
Asimismo indicó que la festividad conmemora la realidad que el Señor tampoco olvidó. Esto nos da esperanza de que el Señor está cuidando para ellos todavía y está mostrando su misericordia… Y por eso debemos tener la esperanza de que un día podremos verlos de nuevo.
Ante cientos de fieles y acompañado de diáconos, sacerdotes y el obispo auxiliar Anthony C. Celino de la diócesis, el obispo recordó que esta celebración es importante no solo en la religión sino también en la cultura.
“ A veces podemos olvidar algo importante, pero también es un día en donde decimos que no debemos tener miedo de la muerte porque el Señor está sobre la muerte”.
Durante la homilía el líder espiritual de la grey católica en el condado de El Paso, dijo que para nosotros este día es como una peregrinación porque desde la creación en el vientre de nuestras madre tenemos esta meta de nuestra meta en esta vida.
Al término de la misa decenas de fieles se dirigieron al jardín para venerar a sus difuntos, limpiar sus tumbas y llevarles flores.
“Este día se ha hecho una tradición para nosotros desde que murió mi abuelita en la misa. Para nosotros significa estar juntos en familia y recordar todos esos bellos momentos que nos dio”, dijo Leslie Rodriguez, de la iglesia El Buen Pastor, que preside el padre Wilbert, y quien acudió con su familia.
Con tristeza también recordó a uno de sus mejores amigos que falleció hace un año y medio por lo que la tradición se hace más grande. “Ahora venimos en familia y entre amigos para recordar a nuestros seres queridos”.
Ella, como muchos otros fieles que acudieron a visitar a susurres queridos, manifestó que este 2 de noviembre es un buen día para recordarlos y al mismo tiempo ser agradecidos de lo que aún ellos pueden hacer aquí.
Al comentar sobre la homilía manifestó que “siempre habla muy bonito el señor obispo y nos llegan sus palabras al corazón y como él dice ellos están allá con ‘Diosito’ y ahora nos toca a nosotros portarnos bien”.
En su mensaje a la feligresía y a nombre de Cristo dijo que “a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo ya que creemos firmemente que recito de entre los muertos”.
