EL PASO, TEXAS.– Lo que hasta hace unos años parecía un sueño de aficionados al automovilismo, pronto comenzará a tomar forma en Fabens: el Pan American Speedway, un autódromo de talla internacional que aspira a convertirse en un motor de crecimiento para la región fronteriza.
Con una inversión privada estimada en 17 millones de dólares, el proyecto ocupará 66 acres de terreno en el desierto cercano al restaurante Cattleman’s Steakhouse y a la planta solar Felina de El Paso Electric. Sus impulsores aseguran que no se trata únicamente de un centro deportivo, sino de un destino multifuncional que incluirá espectáculos, festivales y espacios habitacionales.
El empresario y piloto local Gerald “Jerry” Kandler, de 62 años, es la mente detrás de la iniciativa. “Este es un proyecto con el que he soñado desde que era niño. Queremos ofrecer un lugar donde se combinen la pasión por los motores, el turismo y el desarrollo económico”, afirmó.
El complejo contará con dos pistas: una principal de 1.7 millas de extensión y 40 pies de ancho, diseñada para competencias de automóviles, motocicletas y categorías como Fórmula 3 y 4; y otra de 0.73 millas destinada a karts de alquiler, pensada para familias, estudiantes y empresas que busquen actividades recreativas. La pista de karts abriría en 2026, mientras que la pista mayor arrancaría operaciones en 2027 bajo el diseño de la arquitecta mexicana Vanessa López.
Autoridades del condado ven en el autódromo un detonante económico. El juez del condado, Ricardo Samaniego, destacó que se trata de una apuesta al futuro. “Estamos diversificando nuestra economía y llevando inversión al este del condado, una zona que por años ha esperado oportunidades de este tipo”, subrayó.
El paquete de incentivos fiscales aprobado bajo el Capítulo 381 prevé beneficios por diez años para la empresa promotora, sin afectar la base de los contribuyentes, aclararon funcionarios.
La comisionada Iliana Holguín, quien representa el Precinto 3, señaló que la ubicación es estratégica por su cercanía con los cruces internacionales de Tornillo y Zaragoza. “Este proyecto conecta el entretenimiento, la ciencia y la innovación, y coloca a El Paso en una posición competitiva en el suroeste del país”, afirmó.
El anuncio generó expectativa entre los residentes de Fabens y comunidades aledañas. Para María López, vecina del área, el autódromo representa un cambio positivo: “Pensábamos que aquí todo estaba estancado, pero ahora sentimos que llegarán empleos y nuevas oportunidades para nuestros hijos”.
Estudiantes universitarios como Alejandro Torres, de UTEP, también ven beneficios académicos. “La pista puede servir como un laboratorio vivo para quienes estudiamos ingeniería mecánica y tecnologías afines. Es una oportunidad de conectar con empresas internacionales sin salir de la región”, explicó.
Aunque algunos habitantes han expresado inquietudes por el posible impacto ambiental, los promotores aseguran que la distancia con zonas residenciales y el diseño del complejo minimizarán problemas de ruido y tráfico.
De concretarse como se proyecta, el Pan American Speedway no solo añadirá un espacio para el automovilismo en el desierto de Fabens, sino que podría convertirse en una pieza clave para que El Paso entre en el mapa internacional de los deportes de motor y el turismo especializado.
