- El reporte divulgado señala que el país cayó de la cuarta a la undécima posición, Y pasó de la categoría de “baja restricción” a la de naciones “en restricción”.
n un giro alarmante que coloca a la democracia estadounidense en un terreno desconocido, Estados Unidos registró en 2025 un “deterioro significativo” en su libertad de prensa. Coincidiendo con el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el país descendió estrepitosamente de la categoría de las naciones ‘En restricción’, según el más reciente Índice Chapultepec divulgado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
La Sociedad atribuye el deterioro a presiones políticas, agresiones contra periodistas y decisiones gubernamentales adoptadas durante el segundo mandato del presidente Trump. El reporte divulgado señala que el país cayó de la cuarta a la undécima posición dentro del ranking regional y pasó de la categoría de “baja restricción” a la de naciones “en restricción”.
Estados Unidos obtuvo 45.87 puntos de un máximo de 100, lo que representa una caída de 22.65 puntos respecto a la medición anterior.
El informe también documenta 170 agresiones contra periodistas en territorio estadounidense durante el periodo analizado. Uno de los rubros peor evaluados fue el de “Ciudadanía informada y libre de expresarse”, donde el país alcanzó apenas 12 puntos de un total de 30 posibles.
Según los expertos que participaron en la evaluación, esto refleja deficiencias en la respuesta del Estado frente a la desinformación y acciones oficiales que han limitado el acceso a la información pública.
En la categoría de “Actuación del Estado contra la violencia contra medios y periodistas”, Estados Unidos obtuvo 17.54 puntos de 40, mientras que en “Control de medios y periodismo” registró 16.33 puntos de 30, siendo esta última la única en la que superó el nivel medio.
- Medidas gubernamentales y tensiones con la prensa
El documento señala que, aunque el periodismo continúa protegido por la Constitución estadounidense, durante el último año se adoptaron decisiones que debilitaron algunas salvaguardas para los medios. Entre ellas destaca la eliminación de la llamada “Regla Garland”, una política que limitaba el uso de herramientas legales para obligar a periodistas a revelar información relacionada con filtraciones.
