- La experiencia mexicana durante el evento mundial de fútbol integró acciones de vigilancia epidemiológica, atención médica, gestión de riesgos, salud mental y respuesta ante emergencias.
México y Brasil intercambiaron estrategias, conocimientos y buenas prácticas en materia de salud pública durante la Reunión de Intercambio Técnico México-Brasil rumbo al torneo femenil de fútbol en Brasil 2027, con el propósito de fortalecer la cooperación bilateral mediante el intercambio de conocimientos y mejores prácticas.
Durante la inauguración, el director general de Relaciones Internacionales de la Secretaría de Salud, Gabriel Terrés Cruz, destacó que este encuentro representa una oportunidad para fortalecer el intercambio de conocimientos y capacidades entre ambas naciones, así como para consolidar referentes regionales en materia de gobernanza, ciencia aplicada y cooperación internacional para proteger la salud de las poblaciones.
Como parte de la reunión, autoridades del sector Salud presentaron las principales acciones implementadas durante la preparación y desarrollo del torneo mundial de futbol 2026, las cuales contemplaron la evaluación integral de riesgos, la articulación de redes de atención médica, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la coordinación interinstitucional para responder ante escenarios de alta concentración de personas.
El director general del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE), Rafael Ricardo Valdez Vázquez, señaló que la identificación y articulación de redes integradas de atención facilitó la toma oportuna de decisiones y permitió fortalecer la coordinación entre las instituciones de salud, protección civil y seguridad.
Explicó que el plan operativo contempló protocolos específicos para atender las necesidades derivadas de cada evento y que la capacidad de adaptación del Sistema Nacional de Salud permitió fortalecer la atención médica y garantizar la cobertura hospitalaria para las personas asistentes, tanto nacionales como extranjeras.
Asimismo, destacó que la estrategia integral incluyó acciones de vigilancia epidemiológica, control de riesgos sanitarios, prevención y promoción de la salud, comunicación de riesgos y atención a la salud mental. En este último componente, se fortaleció la coordinación institucional para promover entornos seguros, prevenir riesgos asociados al consumo de alcohol y otras sustancias, y brindar apoyo a personas que enfrentaran situaciones de crisis emocional o psicológica.
En materia de gestión de riesgos, representantes del sector Salud expusieron los mecanismos de coordinación establecidos para anticipar y atender posibles emergencias relacionadas con fenómenos naturales, brotes de enfermedades, riesgos sanitarios y otros eventos que pudieran afectar el desarrollo de las actividades y la seguridad de la población.
El director del Programa de Urgencias Epidemiológicas y Desastres del CENAPRECE, Alejandro López Sámano, explicó que el Plan Kukulkán derivó del Plan Nacional para la Seguridad y Salud durante el torneo de futbol 2026 y definió las acciones específicas del sector Salud a partir del análisis de riesgos realizado para el torneo.
Este instrumento integró componentes relacionados con la atención médica, promoción de la salud, comunicación de riesgos, vacunación y respuesta ante emergencias, con el objetivo de fortalecer la preparación y coordinación institucional ante posibles contingencias.
Por su parte, la directora general de Epidemiología, María Eugenia Jiménez Corona, destacó que el Plan Nacional para la Seguridad y Salud contempló protocolos específicos de vigilancia epidemiológica y atención médica para enfermedades de alto riesgo, con especial énfasis en los procedimientos de sanidad internacional aplicables a las personas viajeras que ingresan al país.
Explicó que, ante la identificación de una persona que cumpla con la definición operacional de caso o presente síntomas sugestivos de alguna enfermedad de alto riesgo, se activan de manera inmediata los mecanismos de notificación y coordinación con las autoridades sanitarias para garantizar su valoración, traslado y atención oportuna.
Asimismo, señaló que el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) constituye una herramienta fundamental para la detección oportuna de riesgos y daños a la salud, al integrar una amplia red nacional de especialistas, instituciones y laboratorios.
Destacó que la coordinación interinstitucional, a través del Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica, permite consolidar estrategias orientadas a la prevención, el control y la atención de enfermedades y eventos de interés epidemiológico en todo el territorio nacional. En materia de atención prehospitalaria, se presentaron las capacidades operativas del Sistema de Atención Médica de Urgencias y las acciones desarrolladas para garantizar una respuesta coordinada y eficiente ante cualquier eventualidad. La estrategia consideró el fortalecimiento de los mecanismos de atención inmediata y traslado oportuno de pacientes.
El intercambio técnico también abordó las acciones de vigilancia sanitaria y supervisión de las condiciones de inocuidad de los alimentos comercializados en las inmediaciones de las sedes, así como las medidas implementadas para prevenir y atender riesgos derivados de la alta concentración de personas.
Con este encuentro, México y Brasil fortalecen el intercambio de experiencias y capacidades técnicas en salud pública, al tiempo que impulsan la cooperación regional para mejorar la preparación, prevención y respuesta ante los desafíos sanitarios asociados con eventos de gran magnitud.
