La suspensión y reprogramación de entrevistas para visas de inmigrante en consulados y embajadas de Estados Unidos alrededor del mundo ha dejado en la incertidumbre a miles de personas que buscan obtener la residencia permanente e ingresar legalmente al país.
El Departamento de Estado confirmó que desde principios de agosto puso en marcha una iniciativa mundial de capacitación para funcionarios consulares. Como parte del proceso, algunas citas para servicios de visas fueron ajustadas y los solicitantes afectados comenzaron a recibir correos electrónicos notificándoles que sus entrevistas serían reprogramadas.
La dependencia federal no ha establecido públicamente una fecha para normalizar completamente las entrevistas. Tampoco ha precisado cuánto tiempo durará la capacitación ni cuántas personas resultaron afectadas en cada sede consular.
El gobierno estadounidense explicó que el entrenamiento busca preparar a los funcionarios para evaluar de manera “integral y coherente” cada solicitud, con especial atención al criterio de “carga pública”. Bajo ese análisis, los agentes deben determinar si una persona podría depender en el futuro de determinados beneficios públicos en Estados Unidos.
La disposición se concentra oficialmente en las visas de inmigrante, es decir, aquellas que permiten a sus beneficiarios establecerse permanentemente en Estados Unidos. No representa el cierre completo de las embajadas y consulados ni significa que todos los servicios consulares hayan sido suspendidos.
Sin embargo, el impacto puede ser considerable para quienes ya tenían una entrevista programada y realizaron gastos de transporte, hospedaje, exámenes médicos y trámites. La situación es especialmente delicada para personas que tuvieron que salir de Estados Unidos para presentarse en un consulado y ahora no pueden regresar hasta concluir su proceso migratorio.
El abogado de inmigración David Haro explicó que la medida tendrá repercusiones importantes en la frontera debido a que el Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez concentra los trámites de visas de inmigrante para solicitantes de distintas regiones de México.
“Ciudad Juárez tiene uno de los consulados estadounidenses más ocupados del mundo. Es uno de los que más visas de inmigrante procesa y de todo México llegan personas para sus entrevistas”, señaló.
De acuerdo con reportes locales, las cancelaciones comenzaron durante la última semana de agosto y afectaron citas relacionadas con trámites de residencia. Algunos solicitantes recibieron instrucciones de esperar una nueva fecha, sin que se les informara cuándo sería asignada.
Haro dijo que, en aproximadamente dos décadas de experiencia, no recuerda una interrupción de esta magnitud por motivos de capacitación. La única suspensión comparable, explicó, ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando las operaciones consulares fueron afectadas por una emergencia sanitaria mundial.
“He visto cierres de un día o durante un fin de semana extendido, pero nunca que se anuncie una interrupción de varias semanas solamente por entrenamiento”, manifestó el abogado.
Aunque han circulado versiones de que la pausa podría prolongarse aproximadamente un mes, el Departamento de Estado no ha confirmado ese periodo. Haro advirtió que incluso una suspensión breve podría generar un retraso acumulado mucho mayor debido al volumen de expedientes pendientes.
Según su experiencia, la reprogramación de entrevistas en Ciudad Juárez puede tardar al menos seis meses. Consideró que, si los ajustes continúan durante varias semanas, algunos solicitantes podrían esperar hasta un año para recibir una nueva fecha. Este cálculo representa una estimación del abogado y no un plazo anunciado oficialmente por las autoridades.
Para Haro, la capacitación podría anticipar la aplicación de criterios más estrictos en las entrevistas, particularmente en las evaluaciones económicas destinadas a determinar si un solicitante podría convertirse en una carga pública.
