- El cruce, considerado el más importante de la frontera para este comercio, retomará operaciones el 24 de septiembre bajo estrictas medidas contra el gusano barrenador
SANTA TERESA, Nuevo México.— Después de más de un año de corrales vacíos, operaciones suspendidas y pérdidas para quienes dependen del comercio pecuario, el ganado mexicano volverá a cruzar por Santa Teresa. La reapertura, programada para el próximo 24 de septiembre, representa un respiro para ganaderos, transportistas, corrales de engorda y trabajadores de ambos lados de la frontera.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, anunció la fecha durante una visita al cruce ganadero de Santa Teresa, cerrado desde mayo de 2025 como medida preventiva ante el avance del gusano barrenador del Nuevo Mundo en México.
Para el gremio ganadero, la decisión significa la recuperación gradual de una de sus principales rutas comerciales. Santa Teresa concentró alrededor del 43 por ciento de las importaciones de ganado mexicano durante los últimos cinco años, lo que lo convirtió en el punto de inspección pecuaria con mayor actividad de toda la frontera entre México y Estados Unidos.
La mayoría de los animales que ingresan por este puerto son enviados posteriormente a corrales de engorda de Texas y Nuevo México antes de incorporarse a la cadena estadounidense de producción de carne.
“Proteger el ganado estadounidense siempre será lo primero”, afirmó Rollins al explicar que la reapertura dependerá del cumplimiento permanente de los protocolos sanitarios y de los resultados de las inspecciones.
- Reactivación para toda una cadena productiva
La reapertura no solamente beneficiará a los productores de Chihuahua que dependen de la exportación de becerros. También permitirá reactivar actividades de transporte, inspección, alimentación, subasta y engorda que generan empleos en diferentes puntos de la región fronteriza.
Gerardo Fierro, director ejecutivo de la Autoridad Fronteriza de Nuevo México, señaló que el objetivo inmediato es restablecer el movimiento de animales y recuperar la actividad económica vinculada con el cruce.
“Nuestro principal objetivo ahora es que el ganado comience a cruzar nuevamente la frontera y ser buenos socios del estado de Chihuahua”, declaró.
El funcionario explicó que los animales procedentes de México abastecen corrales de engorda y unidades productivas de Texas y Nuevo México, por lo que el impacto de la reapertura se extenderá mucho más allá de Santa Teresa.
“Queremos que ese ganado mexicano cruce la frontera, llegue a los corrales de engorda y a las granjas de Texas y Nuevo México, y que genere más empleos para toda la región; no solamente aquí en la frontera, sino también en el Panhandle de Texas y en el norte de Nuevo México”, agregó.
Fierro consideró que reactivar Santa Teresa será un paso decisivo para recuperar el dinamismo de una industria que durante meses enfrentó restricciones, incertidumbre y alteraciones en sus rutas comerciales.
“Creo que va a ser estupendo. Santa Teresa es el cruce de ganado más grande e importante de Estados Unidos y es fundamental que vuelva a operar”, manifestó.
- Un cierre provocado por una amenaza sanitaria
El cruce fue cerrado en mayo de 2025 como parte de las medidas adoptadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos para impedir que el gusano barrenador del Nuevo Mundo llegara a la población ganadera estadounidense.
Este parásito es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas o tejidos expuestos de animales de sangre caliente. Después de nacer, las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones graves que, sin atención oportuna, pueden ocasionar la muerte del animal.
La suspensión del comercio fue considerada necesaria por las autoridades sanitarias, pero tuvo fuertes repercusiones para productores y empresas que dependen del movimiento regular de ganado entre ambos países.
En julio, el USDA anunció un plan coordinado de reapertura gradual, condicionado al cumplimiento de un acuerdo sanitario conjunto con México.
La primera etapa comenzó el 24 de agosto con la reapertura del cruce de Douglas, Arizona, para recibir ganado procedente de Sonora. Tras evaluar sus operaciones, las autoridades avanzaron con los preparativos para Santa Teresa.
El siguiente cruce contemplado dentro del plan será Columbus, Nuevo México, aunque todavía no se ha anunciado una fecha definitiva.
- Inspecciones antes y después de cruzar
La reanudación del comercio no significará una relajación de las medidas sanitarias. Cada animal deberá ser revisado antes de llegar a la frontera y posteriormente será sometido a una inspección completa por parte del USDA.
La dependencia federal estableció nuevos requisitos sanitarios para la importación de ganado desde México, entre ellos certificados zoosanitarios, inspecciones relacionadas específicamente con el gusano barrenador y tratamientos aprobados para reducir el riesgo de propagación.
Las autoridades estadounidenses advirtieron que las operaciones podrían suspenderse nuevamente si las auditorías detectan un incremento en el riesgo sanitario o si México deja de cumplir los compromisos establecidos en el plan conjunto.
Rollins sostuvo que la prioridad continuará siendo proteger el hato ganadero estadounidense.
“La lucha no ha terminado, pero estamos ganando”, declaró.
- Preparan liberación de moscas estériles
La Autoridad Fronteriza de Nuevo México colabora con el USDA para fortalecer las labores preventivas en la zona. Fierro informó que la dependencia estatal facilitó oficinas y espacio dentro de su estacionamiento comercial para instalar equipo federal.
“Les ofrecimos espacio de oficina y un lugar para que trajeran su equipo y un contenedor refrigerado, entre otras cosas, para preparar las moscas estériles antes de su liberación”, explicó.
La técnica consiste en criar y esterilizar grandes cantidades de moscas macho. Una vez liberadas, se aparean con hembras silvestres sin producir descendencia, lo que permite reducir gradualmente la población del insecto.
Las moscas serán destinadas a labores de control en Nuevo México, Texas y Chihuahua, como parte de la estrategia binacional para mantener al parásito alejado de las zonas ganaderas estadounidenses.
Fierro recordó que la Autoridad Fronteriza es una agencia del Poder Ejecutivo de Nuevo México que facilita la coordinación entre dependencias estatales, autoridades federales y gobiernos mexicanos.
“Nuestra oficina tiene su sede en la frontera y coordinamos con agencias de Nuevo México, Texas y el estado de Chihuahua”, señaló.
- Un nuevo comienzo para los ganaderos
Aunque la reapertura será gradual y permanecerá sujeta a vigilancia sanitaria, el anuncio devolvió certidumbre a una actividad que históricamente ha unido a Chihuahua con Nuevo México y Texas.
El regreso del ganado permitirá recuperar operaciones comerciales, reactivar empleos y restablecer una ruta que durante más de un siglo ha desempeñado un papel fundamental en la economía agropecuaria de la frontera.
La medida también podría ayudar a normalizar parte del suministro de animales hacia los corrales de engorda estadounidenses. Sin embargo, sus efectos sobre la producción y los precios de la carne no serán inmediatos, pues dependerán del volumen autorizado, la continuidad de las operaciones y la evolución del brote.
Por ahora, el 24 de septiembre marcará un nuevo comienzo para el gremio ganadero. Ese día, si se cumplen las condiciones sanitarias previstas, los primeros animales volverán a atravesar las instalaciones de Santa Teresa y con ellos comenzará a moverse nuevamente una extensa cadena económica que permaneció detenida durante más de un año.
