Por: Bernardo Javier GARCIA MEDINA.
Los juarenses se volcaron por miles en torno a su presidenta de la República.
Desde temprano fueron llegando de distintos puntos del país arropados en esa ilusión de hacerle sentir su calor, su apoyo, su respeto, solidaridad y compromiso.
” Claudia no estás sola. Amor, con Amor se Paga y sabemos que sostener la Transformación del país demanda energía, apoyos, compromiso y Voluntad ciudadana; aquí estamos, decían serios los primeros personajes que llegaron a la equis antes de las ocho de la mañana.
Desde antes, los grupos de la Policía Municipal habían sido acuartelados en espera de salir a mantener a los contingentes a ralla.
“Nos concentraron desde antes de las seis en las comandancias, pero todavía son las ocho de la mañana y no sabemos a donde y que hacer”, comentaban entre ellos en las escalinatas de la Equis.
Enfrente y armados con silbatos, chalecos fosforescentes, cachuchas y silbatos, elementos de vialidad hacían maravillas con cargas vehiculares inmensas por todo el malecón desde la Plutarco Elías Calles hasta el parque extremo y abajo del puente Rotario rumbo al centro.
No se daban abasto con los camiones repletos de gente, que a decir de los asistentes, fue gente acarreada de todos lados.
Los estacionamientos al tope, la circulación estrangulada. Pero los juarenses ya están acostumbrados a eso y mucho más.
Dentro de los camiones iban los responsables del traslado.
Listas en mano checaban cupos, que tuvieran sus tortas envueltas en papel de aluminio, algunos marcados de que platillo que tocaba, cajas con sodas, hieleras llenas de cocas, chucherías varias, almohadas.
Alguien checaba nombres, dineros, aportaciones especiales, sobrecitos cuando bajaban de los camiones.
Luego formados en filas interminables iniciaron su apretada marcha desde antes de las ocho de la mañana hacia las escalinatas frontales, superar la primer valla, la segunda, a elementos vestidos de civil, policías, siervos de la nación, personal de bienestar, coordinadores de todo y responsables de nada.
En tanto los periodistas sin acreditaciones iban de un lado a otro sin paradero cierto, batallando con negligencias, incompetencias, dobles roles, burocratismo asfixiante, bobadas de muchos y soluciones nulas de nadie.
Todo para mandarlos atrás de los baños y esperan desde las ocho de la mañana hasta las once para darles su acreditación a la zona de prensa, como una jaula sin acceso a nada mas que a bocinas grandes y desproporcionadas; nada nuevo.
Se montaron sanitarios móviles, carpas con agua, una máquina de bomberos, carpas con agua, policías, elementos de protección civil, mas siervos, mas personas enchalecadas, más líos.
Se dispuso de una ambulancia por si era necesaria su intervención. No hubo para que moverla o usarla.
Las Aglomeraciones, empujones, mentadas provocaron varios conatos de violencia; no hubo broncas.
Si las molestias eran muchas. El calor desde temprano calaba sabroso como las mentadas entre los que s atoraban con fuerza en las puertas y hasta rompieron las vallas en dos ocasiones.
Y no era para menos, pues tenían navegando más de cinco horas antes del arribo de la mandataria.
Adentro las mallas eran un enredo absurdo. Un laberinto complejo. Un verdadero galimatías, fallas de logística, de manejo y de tención de grupos tan compactos y grandes de personas.
Antes de la nueve un reducido grupo de manifestantes portando pancartas y con alusiones contra los ataques de Paquistán, intentaban entregar un documento a Claudia para hacer algo por niños y jóvenes abusados, por la protección al parque del Chamizal y las afectaciones de un complejo sistema de comunicación binnacional.
Se esperaba saturar con 30 a 40 mi personas la Plaza de la mexicaneidad y escuchar el segundo Informe e Rendición de cuentas de la presidenta de la República.
Los ríos inagotables de personas, los tumultuoso, las masas sin control, hacen penar que si lograron su objetivo los organizadores.
Los juarenses le cumplieron a Claudia- Amor con Amor se Paga- así fue.
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