Juan Gabriel: la obra social.
José Eduardo Borunda Escobedo.

Juan Gabriel hizo de Ciudad Juárez su centro de operaciones, amante de las tortillas
de harina, perfeccionista, supo desde chico que su vida no iba a ser fácil, aprendió en el
internado donde comprendió el valor del trabajo diario, pero también la empatía y la
solidaridad humana.
Al más puro estilo de las películas de Hollywood, supo transformar una sociedad,
reunir a la clase política, social y económica en una de sus presentaciones más sutiles, en su
mansión de la avenida 16 de septiembre, mal llamada la casa de Juan Gabriel en el argot
cotidiano, pues la gente de Ciudad Juárez es un reflejo de lo que fue el “Divo”, en estricto
apego a la realidad, la casa es en sentido estricto una mansión de una manzana completa.
Pues en ese lugar hubo una fiesta con lo más selecto del “Jet Set” de la sociedad
fronteriza, la invitación personalizada decía lo siguiente: “Los invito a una convivencia en
mi casa llena de amor, respeto, música y amistad por y para los niños de Semjase y para el
Hospital Infantil de nuestra ciudad. Será divino contar con su presencia éste dieciséis de
septiembre de mil novecientos noventa y tres… Charlaremos y Cenaremos… ¡Gracias por
su ayuda!”.
La hoja con las iniciales del ídolo juarense, así como su firma autógrafa daba pie a
una invitación personalizada que todo mexicano hubiese querido tener en sus manos, pero
como dicen las escrituras, muchos fueron llamados a la cena del Señor, pero pocos los que
acudieron al llamado.
Copia de la invitación al evento de gala en su mansión. Cortesía de Jorge Álvarez Compeán.
La parábola de San Mateo en su evangelio sintetiza la idea central «Porque muchos
son llamados, y pocos escogidos»: Mateo 22:1- 14. Exactamente, fueron escogidos quienes
podían pagar en un inicio unos 500 dólares de antes (el precio del dólar era de 3.10 pesos
nuevos por unidad, lo que nos darían unos 1,550 pesos), de ese entonces. Es decir, se pudo
comprar en esos entonces 1630 kilos de chile “chilaca”.
Su activismo no quedó en esa cena con la comunidad VIP, hizo un concierto en el
CIBELES con un costo de 450 pesos (nuevos pesos), un salón nuevo que era precisamente
un espacio para este tipo de eventos que le dieron a Juárez un espacio de lujo en sus
escalinatas y candelabros, era único en la pujante ciudad fronteriza que podía con el
glamour. El concierto con más de mil invitados logró concentrar a quienes desde ahí dieron
el grito de independencia el 15 de septiembre de ese año de 1993.
Anuncio de los dos conciertos ofrecido en Ciudad Juárez en el mes de septiembre de 1993.
Foto archivo hemerográfico de Diario de Juárez.
Para dar una idea del costo de los boletos, seis cervezas de Tecate
costaban $10.50; el kilo de queso menonita estaba en $9.50 y el chile california en
menos de un peso $0.95 el kilogramo (chile chilaca). Las botas “Roppers” en $125
pesos el par, se leía en los anuncios que se publicaban en ese año en el periódico
Diario de Juárez.
El patronato del Hospital Infantil de Especialidades (HIES) luchó por años para su
construcción y ponerlo en funcionamiento. La escuela de Semjase funcionó durante años,
dando la oportunidad a niños y jóvenes que tenían inquietudes por las artes para desarrollar
sus talentos. La familia Canales de la Vega y en especial el doctor Roberto Canales fueron
promotores en la construcción del HIES que se encuentra en la avenida Vicente Guerrero y
calle Arizona.
Un tercer evento, fue el concierto en los jardines Carta Blanca el 17 de septiembre
de 1993 a un costo de 50 nuevos pesos, entrada general. Estos jardines eran usados
precisamente para eventos masivos, bailes y presentación de grupos musicales que se
ubicaban en la calle Reforma, muy cerca de lo que hoy es el salón Morocos. Las reseñas
periodísticas de la época dan cuenta de los eventos, con anuncios del concierto de
CIBELES, así como de los jardines Carta Blanca.
Eran tiempos dónde los temas recurrentes eran los carros chuecos, el narcotráfico
estaba en boca del presidente Carlos Salinas de Gortari, la reforma electoral era aprobada
por el voto de la mayoría calificada del PRI con el nuevo Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales (COFIPE).
La anterior reforma, con la aprobación, se establecía que los mexicanos, de padres
extranjeros podían ser “candidateables” en las elecciones del año 2000 al aprobarse
cambios en el artículo 82 constitucional, benefició que le otorgó la oportunidad a Vicente
Fox Quezada de ser el candidato del PAN en el año 2000. En Ciudad Juárez se promovía la
nueva credencial para votar con fotografía con 26 módulos de empadronamiento que tenía
el Instituto Federal Electoral (IFE). Como cereza del pastel, se abrió la oportunidad con la
reforma electoral para que el senado tuviera representación de las minorías, es decir, para
que los partidos tuvieran oportunidad de estar representados.
A nivel internacional, Rusia sostenía un conflicto con Lituania, que se había
separado de la antigua URSS. Bosnia tenía una guerra interna entre serbios y musulmanes.
El Tratado de Libre Comercio (TLC), incluía un tema para estandarizar la calidad de la
educación superior. El Servicio de Inmigración y Naturalización, lo que hoy es el USCIS
(Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos), quitaba visas de turistas a
juarenses que no habían pagado el hospital y que habían tenido a sus hijos en los hospitales
de Texas.
Los temas son recurrentes, al igual que las inundaciones entre Ciudad Juárez y El
Paso Texas, pero la obra del Divo de Juárez ha permanecido en la historia, en el recuerdo y
en la mente de los juarenses que han hecho el festival más importante de la localidad y
entronizando a Ciudad Juárez, como el hijo predilecto que le ha dado fama a nivel mundial.
Juan Juagriel no ha muerto, vive en el corazón de su amada tierra, la frontera
