El Diario de NY
Expertos en derechos humanos de Naciones Unidas denunciaron este lunes que Estados Unidos ha establecido un esquema de externalización migratoria con al menos 35 países, mediante el cual unas 23.000 personas han sido expulsadas a territorios distintos de sus países de origen.
Advirtieron que estas prácticas pueden exponer a migrantes y refugiados a tortura, persecución y otras violaciones de derechos humanos. La cifra de expulsiones no está acompañada de un periodo específico en el comunicado conjunto firmado por 23 relatores y otros especialistas de la ONU.
El grupo, encabezado por el relator especial sobre los derechos humanos de los migrantes, Gehad Madi, cuestionó los acuerdos mediante los cuales distintos gobiernos aceptan recibir vuelos con personas deportadas desde Estados Unidos
Afirmó que estas medidas pueden vulnerar el principio de no devolución, que impide trasladar a una persona a un lugar donde pueda enfrentar persecución, tortura u otros daños graves.
Los expertos también señalaron que la falta de transparencia de estos convenios dificulta la supervisión pública y el monitoreo independiente de las condiciones en las que son trasladados y recibidos los migrantes.
Entre los países latinoamericanos mencionados figuran Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Paraguay.
