Los electores de los distritos escolares de Socorro y Ysleta tienen en sus manos una decisión que podría marcar el rumbo financiero de ambos sistemas educativos, al definir mediante las urnas si aprueban las propuestas fiscales que buscan garantizar recursos adicionales para el funcionamiento de las escuelas.
Las medidas, identificadas como Proposición A y conocidas como elecciones de ratificación de impuestos aprobadas por los votantes (VATRE, por sus siglas en inglés), representan dos alternativas distintas para obtener mayores ingresos destinados a cubrir las necesidades educativas, aunque con efectos diferentes en la estructura de los impuestos a la propiedad.
En el caso del Distrito Escolar Independiente de Socorro (SISD), la propuesta busca generar aproximadamente 49.2 millones de dólares adicionales mediante un incremento en la tasa del impuesto predial.
Por su parte, el Distrito Escolar Independiente de Ysleta (YISD) solicita la autorización de los votantes para modificar la distribución de sus ingresos fiscales, con el propósito de destinar una mayor proporción de los recursos a sus operaciones cotidianas. El ajuste permitiría obtener alrededor de 5.5 millones de dólares anuales adicionales.
Socorro busca fortalecer sus recursos educativos
La Proposición A de Socorro ISD plantea elevar la tasa del impuesto a la propiedad de 93 centavos a 1.05 dólares por cada 100 dólares de valor gravable.
De acuerdo con las estimaciones del distrito, para una vivienda valuada en 250 mil dólares, el incremento representaría aproximadamente 10 dólares mensuales.
La administración escolar sostiene que los recursos permitirían mejorar los salarios de maestros y empleados, ampliar programas estudiantiles, reforzar la seguridad en los planteles, atender los sistemas de aire acondicionado y calefacción, así como renovar autobuses escolares.
El superintendente James Vasquez ha señalado que la aprobación de los fondos también ayudaría a contratar más docentes, reducir el número de alumnos por salón y fortalecer la capacidad del distrito para atraer y conservar personal educativo.
- Ysleta busca reorganizar sus ingresos
En Ysleta ISD, la propuesta tiene un mecanismo diferente, ya que no contempla un aumento de la tasa total del impuesto respecto al año anterior, sino una redistribución de los recursos entre el presupuesto destinado a operaciones y el pago de deuda.
El plan propone elevar la tasa de mantenimiento y operaciones de 77.05 a 79.54 centavos por cada 100 dólares de valor gravable, mientras que la tasa destinada al servicio de deuda disminuiría de 43 a 40 centavos.
De aprobarse, la tasa total quedaría en 1.1954 dólares por cada 100 dólares de valor gravable, ligeramente por debajo de los 1.2005 dólares del año anterior.
El superintendente Xavier De La Torre explicó que la intención es disponer de más dinero para las necesidades diarias de las escuelas, sin dejar de cumplir con los compromisos financieros del distrito.
La medida permitiría recaudar aproximadamente 5.5 millones de dólares adicionales de manera recurrente, en momentos en que Ysleta ISD enfrenta un déficit presupuestario de varios millones.
El distrito informó que inicialmente había proyectado un déficit de 12 millones de dólares, cifra que posteriormente se redujo a unos 9.5 millones. También reportó una disminución aproximada de mil estudiantes durante el ciclo escolar, por debajo de los mil 250 que había anticipado.
La decisión final será de los electores
El resultado de las votaciones determinará si ambos distritos pueden acceder a los recursos adicionales que consideran necesarios para mantener sus operaciones y atender sus compromisos educativos.
En Socorro ISD, el rechazo de la propuesta significaría perder la posibilidad de obtener los 49.2 millones de dólares proyectados mediante el incremento fiscal.
Mientras tanto, Ysleta ISD no podría concretar la reorganización de su estructura tributaria ni recibir los 5.5 millones de dólares adicionales que espera destinar a sus gastos operativos.
Aunque las dos propuestas persiguen el objetivo de fortalecer las finanzas escolares, será finalmente la ciudadanía la que decida si respalda estos mecanismos de financiamiento o rechaza los cambios planteados por las administraciones educativas.
Así, más allá de las cifras y los argumentos financieros de cada distrito, el voto ciudadano definirá el destino de millones de dólares y los recursos con los que Socorro y Ysleta buscarán responder a las necesidades de sus estudiantes, maestros y comunidades escolares.
