- Su madre aún enfrentaba el duelo por otra hija. Ahora, la familia solicita apoyo para los gastos funerarios y recuerda las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.
SAN ELIZARIO, Texas.— Una madre de edad avanzada que todavía lloraba la muerte de una hija enfrenta ahora una segunda pérdida. Su hija Lydia Burrola falleció en un choque por el que un conductor fue acusado de homicidio por intoxicación, dejando a la familia sumida en el dolor y con gastos funerarios que no estaba preparada para afrontar.
Michelle Miranda, sobrina de Lydia y organizadora de una campaña de recaudación, pidió la solidaridad de la comunidad para darle a su tía cristiana sepultura.
“Nuestra familia está destrozada por la pérdida repentina y trágica de mi tía Lydia, cuya vida fue arrebatada demasiado pronto por un conductor ebrio”, escribió Michelle.
La joven explicó que su abuela aún está de luto y recuperándose económicamente del fallecimiento de otra de sus hijas, la madre de Michelle. La muerte de Lydia representa un nuevo golpe para una familia que ahora debe reunir los recursos necesarios para despedirla.
“Les pedimos su apoyo para poder darle a Lydia la despedida que se merece. Cualquier donación, sin importar la cantidad, o simplemente compartir esta campaña de recaudación de fondos significaría muchísimo para nuestra familia”, señala la petición.
De acuerdo con la Oficina del Alguacil del Condado de El Paso, el choque ocurrió alrededor de las 6:28 de la mañana del domingo 1 de noviembre, en la cuadra 11900 de Socorro Road. La investigación preliminar indica que una Ford Bronco que circulaba hacia el este cruzó a los carriles contrarios y chocó de frente contra la camioneta Chevrolet que conducía Burrola, de 54 años. La mujer fue declarada sin vida en el lugar.
El conductor de la Ford, identificado como Daniel Martinez, de 61 años, fue arrestado bajo un cargo de homicidio por intoxicación —intoxication manslaughter—. Las autoridades informaron que se le fijó una fianza de 150 mil dólares y que la investigación continúa abierta.
Tras el choque, el alguacil Oscar Ugarte expresó sus condolencias y exhortó a quienes consumen alcohol a organizar su regreso con un conductor sobrio, al advertir que manejar bajo sus efectos pone en peligro a todas las personas en la vía pública.
El llamado es contundente: si ha bebido, no conduzca. Entregar las llaves, pedir un traslado o contar con un conductor designado puede evitar una muerte y el sufrimiento de quienes deberán vivir con esa ausencia.
Para la familia de Lydia, la prioridad ahora es darle una despedida digna. Su petición está dirigida tanto a quienes puedan donar como a quienes ayuden a difundir la campaña.
“Gracias por su amabilidad, oraciones y generosidad durante este difícil momento”, expresó la familia.
