Este viernes 1 de abril entró en vigencia la nueva ley que autoriza la venta legal de marihuana en el estado de Nuevo Mexico habitantes de Sunland Park, ubicado en el sur del estado, y entre la expectativa sus habitantes externaron opiniones encontradas en cuanto a las consecuencias que pudieran presentarse en el futuro.
Y es que mientras las propias autoridades, encabezadas por el alcalde Javier Perea, avalan la iniciativa al considerar que será de gran beneficio para la ciudad en el aspecto económico, otros afirman que podrían traer consecuencias graves en la salud d ella comunidad.
“Yo estoy preocupada porque esto puede desatar que en un futuro nuestros jóvenes se involucren más en el consumo del cannabis y la marihuana y en esta ciudad no hay leyes fuertes, en ninguna aspecto, que pudieran controlar este fenómeno”, afirmó la activista Isabel Santos.
Indicó que la ciudad no esta preparada para enfrentar ni resolver problemas de drogas por lo que instó a los gobernantes y empresarios a no dejarse vislumbrar solo por el dinero.
“De que sirve que lleguen millones de dólares para la ciudad si se va a tener un mayor número de gente adicta. Deben pensar en las repercusiones que traerá a la nueva generación”, insistió al tiempo que lamentó que será una tristeza que los padres vean a sus hijos consumiendo la droga en sus casas, tal y como lo dicta la ley.
No obstante el señor González, un veterano de guerra, expresó que la nueva ley tiene un espíritu de atender ciertas enfermedades de los pacientes por lo que no debe ‘satanizarse’ ni descalificarse su uso a quien lo necesite.
Comentó que aunque la posesión y el consumo de marihuana sigue siendo ilegal, según la ley federal, lo cierto es que en abril de 2016, 24 estados promulgaron leyes para legalizar la marihuana medicinal. Ahora le tocó a Nuevo Mexico y es la ley, enfatizó.
“El mundo está cambiando y debemos adaptarnos a los cambios. Tenemos la experiencia de esos estados que se adelantaron en la legislación y hasta ahorita no hemos visto nada negativo, dijo al resaltar que el estado tiene todo bajo control.
Para el alcalde Perea, quien dio su voto de confianza a la nueva ley desde su pronunciamiento, manifestó que su aplicación traerá un impulso económico a la región ya que sus ventas representarían un ingreso adicional al presupuesto de siete millones de dólares, el cual casi duplicaría la entrada de dinero a la ciudad.
“Ese es el mercado que vamos a tratar de capitalizar con la entrada de la industria de la marihuana”, dijo el alcalde de Sunland Park, quien agregó que esta industria ha abierto una oportunidad que no existía antes.
“Aunque mucha gente esta en desacuerdo con esta legislación lo cierto es que esta industria traerá mucho desarrollo económico, es algo ‘buenísimo’ porque esos impuestos van a a ayudar a tener más policías, más bomberos y construir más banquetas, pavimentar calles y tener mejores servicios públicos” dijo Monica Riehl, asistente de la dirección de la Oficina de Permisos.
Y es que con la entrada la entrada en vigor de la Ley de Regulación del Cannabis, que despenaliza la posesión y uso de la mariguana en Nuevo México, se espera –a partir del 1 de abril de 2022– un importante flujo de “turistas verdes” procedentes de entidades vecinas, como es el caso de Texas.
De acuerdo a un informe realizado en el año 2019 por el Grupo de Trabajo de Legalización de la Mariguana de la gobernadora Michelle Lujan Grisham, la industria del cannabis de Nuevo México espera recibir más de 318 millones de dólares tan sólo en el primer año de que entren en vigor las ventas de la mariguana para uso recreativo.
De hecho, a nivel de recaudación, el monto aproximado que se generaría por la venta legal del estupefaciente rondaría los 63 millones de dólares, exclusivamente en el concepto de los nuevos impuestos estatales y locales.
Será el próximo 1 de abril cuando Nuevo México inicie la venta recreativa del cannabis recreativo, y debido a su vecindad con Texas, se prevé que residentes del estado de la ‘Estrella Solitaria’ crucen la línea estatal para aprovechar las bondades de la nueva ley, sobre todo ante la prohibición que persiste aquí.
“Estamos listos y ojalá nos vaya bien. Esperamos a nos visiten pacientes de esta ciudad y de el Paso vengan” dijo Jorge Gómez, empleado de Pecos Valley Production, uno de los dos consultorios autorizados hasta el momento por el estado, ubicado en el 1925 Paaloosa.
Manifestó que esta empresa cuenta con varios consultorios, situados tanto en Las Cruces como en Ruidoso, NM., que ofrecen toda una variedad de productos y espera que abrirán más en el futuro cercano porque es una industria en crecimiento.
En cuanto a las opiniones que están en contra de la apertura de este tipo de consultorios por considerarlos de alto riesgo para la salud de la población joven negó esas afirmaciones.
“Es una planta que es beneficiosa para la gente que padece alguna enfermedad como el cáncer o dolor de huesos. Es una medicina que no causa daño sino al contrario vendrá a ayudar a mucha gente”. En cuanto al uso recreativo instó a los consumidores a ser responsables al fumarla, comerla o inhalarla.
De acuerdo a la oficina de Expedición de Permisos comerciales de Sunland Park, al momento hay poco más de 30 personas que aplicaron para obtener una licencia de venta de cannabis recreativa, pero solo dos fueron autorizados, entre estos Ultra Health, el cual opera desde hace tiempo en la ciudad.
“El proceso para adquirir un permiso de este tipo comienza en el estado ya después vienen aquí para cumplir con las leyes locales. antes deben recibir asesoría con Danielle Villegas para asesorarlos sobre las regulaciones”, dijo Monica Riehl.
Por su parte Christian Lira, empresario involucrado en la industria desde hace tres años, dijo estar preparado para abrir su nuevo consultorio, el cual se ubicará sobre la calle McNutt, una vez que cumpla con todos los requisitos que piden las autoridades.
“Creo que todo empezará bien porque hay mucho interés del empresariado y pronto veremos más consultorios. Pienso que aquí en breve se sumarán muchos más consultorios en comparación a otras ciudades del sur del estado”.
Manifestó que poco a poco la comunidad ira venciendo ese estigma de rechazo que tiene sobre el cannabis, pero lo importante es concientizar a la población de que ya esta aquí y que no se requiere receta para consumirla”, a la vez que aseguró que esto será ya parte de nuestras vidas y en cinco o seis años su uso será legal en todo Estados Unidos.
