Cientos de inmigrantes apostados en los alrededores de la iglesia del Sagrado Corazón pasarán una triste Navidad a la intemperie ante la falta de ayuda de las autoridades locales que han sido rebasadas para brindarles alojamiento y transporte, externaron los extranjeros que llevan días durmiendo en la banqueta.
Los migrantes, en su mayoría de origen venezolano, manifestaron que llevan varios días y algunos hasta semanas esperando poder tener un lugar dónde dormir ante la saturación de los refugios.
“Es una cosa que hemos visto, que se les fue de la mano el control migratorio, no tienen cómo dominarlo ya porque ofrecen una cosa y no cumplen el 100 por ciento de lo que dicen sino sólo un 20 por ciento de lo prometido”, dijo Julio Nieves, originario de Venezuela, quien pidió apoyo para poder trasladarse a su destino.
Indicó que las autoridades les habían dicho que había suficientes camiones en la estación de transporte y la realidad es que sólo está saliendo uno por día. “Nos dicen que hay que estar a las siete de la mañana y nada… llegamos a las cinco o seis y nos quedamos esperando hasta las nueve y ya no hay camión”, dijo Nieves, de profesión maestro y originario del Estado Aragua, Venezuela.
“Es muy triste que vayamos a pasar la Navidad aquí, en las calles. Nunca imaginamos que esto pasaría”, dijo Johana, quien tiene la ilusión de llegar a Denver, Colorado, junto con su pareja.
Manifestó que el viernes les notificó personal de la Ciudad que a partir de este sábado ya no habrá posibilidad de viajar por atravesarse la Navidad. La pasaremos aquí en el frío, en la calle sin tener un lugar dónde bañarse ni nada”.
Otro de los migrantes dijo que si bien reciben algo de ayuda, lo cual se agradece, el servicio es lento y tardío. “Vienen y nos levantan de aquí a la una de la mañana y nos levantan a las seis, así que uno no descansa del todo. Todo es muy apresurado y al final no hay transporte para irnos a nuestro destino”.
Johana manifestó que dentro de los requisitos que piden los albergues es que las parejas estén legalmente casadas, pero en su caso no lo está por lo que obviamente no son admitidos. La prioridad es a las madres con hijos y a mujeres solteras.
No obstante el Gobierno municipal en voz de Laura Cruz, portavoz de la Ciudad, afirmó que la ayuda es para todas aquellas personas que fueron procesadas por CBP. “Todo depende, porque hay algunos que no entraron legalmente. Nosotros nos hemos acercado con ellos y les hemos ofrecido un lugar dónde pasar la noche, pero muchos no quieren irse”, dijo.
En cuanto al sistema de transporte mencionó que por el momento la Ciudad no ha contratado ese servicio y es el Estado de Texas el que lo proporciona. “Por el momento no estamos brindando ese servicio”, apuntó.
María Gabriela y Petro Julio, oriundos de Caracas, Venezuela, son otra de las parejas que prácticamente pasarán la Nochebuena aquí ya que su destino es Dallas, Texas, y no cuentan con los recursos suficientes para irse en un autobús privado.
“Ya nos dijeron que no hay camiones gratis a esa ciudad sino que sólo se da fuera de Texas así que no acabalo los dos pasajes. Me faltan 70 dólares”, dijo quien espera que un samaritano o alguien que contrate sus servicios como trabajador les facilite el dinero.
Otro de los refugiados dijo que su sueño era llegar a su destino con tranquilidad y todo, pero no solamente les han puesto ramas aquí sino que esas trabas ya las vienen arrastrando desde México, donde vivieron un infierno como tal, expresó el nativo de Caracas.
“Prácticamente llegamos sin dinero porque todo nos lo quitaron en México, y cuando llegamos aquí no tenemos para seguir avanzando por lo que nos pasó allá; nos dicen que hay ‘buses’ gratis y nos damos cuenta que no, dijo quien esperaba pasar la Navidad en familia. Apuntó que a pesar de que tienen a sus seres queridos aquí está consciente de que ellos tienen su responsabilidad y tampoco se les puede exigir que los patrocinen con el pasaje si no tienen dinero”.
Los inmigrantes pidieron simplemente a las autoridades los apoyen siendo conscientes con ellos y hablarles con la verdad. “No queremos que nos mientan, que nos engañen. Sabemos que no es su responsabilidad el prestarnos el servicio del transporte, pero sólo queremos que no nos mientan y nos digan que sí hay camiones y al final nada”, recalcó.
