WASHINGTON.— En vísperas de la celebración del Día de San Valentín, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mantiene un operativo reforzado para inspeccionar millones de flores cortadas que ingresan al país, con el objetivo de evitar la propagación de plagas y enfermedades que pongan en riesgo la agricultura nacional.
De acuerdo con la agencia federal, en lo que va de la temporada ya se han revisado más de mil millones de tallos, durante los cuales se logró detectar y detener el ingreso de más de 600 organismos dañinos. Las proyecciones indican que este año podría superarse nuevamente la cifra récord del periodo anterior, cuando se inspeccionaron más de 1.300 millones de flores.
Autoridades de la CBP subrayaron que estas inspecciones son clave para proteger los cultivos estadounidenses, ya que incluso una mínima infestación puede generar pérdidas significativas. Entre las amenazas más recurrentes se encuentra un hongo que afecta el follaje de las plantas y reduce su capacidad de crecimiento, así como larvas de polilla que dañan severamente tallos, hojas y frutos.
El Aeropuerto Internacional de Miami continúa siendo el principal punto de ingreso de flores comerciales al país, al concentrar cerca del 88 por ciento de las importaciones, principalmente procedentes de Colombia, Ecuador y México. Otros puntos relevantes de entrada son Otay Mesa, en California, y el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Las variedades más importadas siguen siendo rosas, crisantemos y claveles.
La CBP exhortó a importadores y al público en general a informarse sobre las normas y requisitos vigentes para el ingreso de flores, plantas y productos agrícolas, a fin de facilitar el proceso y evitar contratiempos, reiterando su compromiso con la protección del sector agrícola y la seguridad fitosanitaria del país.
