Luego de una denuncia pública en la que se alertó a no tomar agua de la llave por estar contaminada por arsénico y manganeso la Junta Municipal de Agua y Saneamiento Juárez desmintió la información publicada en las redes sociales y medios de comunicación.
A través de un comunicado la descentralizada negó que el agua potable este contaminada por la presencia del elemento químico por lo que no hay riesgo a la salud pública.
Y es que de acuerdo a la existencia de estudios recientes algunos pozos de la JMAS Juárez podrían albergar la presencia de estos dos metales tóxicos que al ser consumidos por las personas a través de agua contaminada o comida preparada con esta y cultivos alimentarios regados con agua rica en arsénico puede causar intoxicación crónica.
De acuerdo al biólogo Damián López, integrante del Comité de Defensa del Río Bravo y Frente Amplio Ambiental del Norte, quien difundió la alerta a través de las redes sociales, los efectos más característicos son alteraciones de hígado, la aparición de lesiones cutáneas y cáncer de piel, pulmón y vejiga.
“Si bien es cierto que pozos de algunos sectores de la ciudad presentan contenido de arsénico en agua, estos no representan el 56% del total, sino que se trata del 16.15%”, afirmó el biólogo Francisco López, Jefe de Plantas Tratadoras de Aguas Residuales y Laboratorio de Calidad del Agua.
Explicó que esta agua que es entregada a la población es tratada a través de la dilución de sus componentes para llevarlos a niveles seguros de consumo humano (< 0.025 mg/l) antes de llegar a las casas.
En cuanto al manganeso expresó que las fuentes que presentan este metal son el 9.61% del total, mientras que el uso de hexametafostato de sodio permite una remoción parcial de este elemento, es decir, lo hace inaccesible para la absorción en el cuerpo humano.
Según datos obtenidos de la Organización Mundial de la Salud (2020) asientan que existe una falta de correlación que asocie la ingesta de manganeso vía oral con efectos tóxicos sistémicos en seres humanos, esto es debido a los mecanismos homeostáticos que controlan los niveles de manganeso y que protegen al cuerpo de sus efectos. El manganeso es expulsado del cuerpo naturalmente durante la excreción de la bilis.
A su vez explicó que el manganeso en agua se encuentra disuelto formando interacciones con otros elementos, esto lo hace inaccesible por inhalación ya que no forma componentes volátiles bajo condiciones normales de presión y temperatura.
Actualmente se está trabajando en la implementación de procesos de potabilización que aseguren mantener los niveles de arsénico y demás componentes por debajo de los límites permitidos por la normatividad vigente (NOM-127-SSA1-2021), dijo el biólogo Francisco López.
Por su parte el subdirector de Ecología del Municipio, César Díaz, manifestó que en caso que el agua potable de la ciudad contenga arsénico y manganeso afectaría bastante a la salud de la población, sin embargo declaró que tanto laboratoristas de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento como la UACJ constantemente realizan pruebas de la calidad del líquido en mención.
