Benilda Figueroa es originaria del municipio de Guachochi; está orgullosa de sus
raíces, de su profesión y de contribuir a su comunidad al brindar servicios de salud.
Se suma a cuatro traductores con los que actualmente el Programa IMSS Bienestar
en el hospital fortalece la comunicación con habitantes de las comunidades
indígenas de la región de la Sierra Tarahumara.
Benilda Figueroa Viniegra es la primera médica rarámuri del estado de Chihuahua, quien desde
hace 14 años labora en el Hospital Rural de Guachochi del Programa IMSS Bienestar, y se
distingue por otorgar atención médica de calidad y calidez en su lenguaje natal.
Sus compañeros la describen como una mujer dedicada, perseverante, valiente y visionaria que
ha superado grandes desafíos y retos para poder lograr uno de sus sueños: ser médico general
y así atender en las comunidades indígenas.
Esto le ha permitido tener una gran aceptación por los rarámuris de la región, quienes llegan a
recorrer muchos kilómetros para recibir atención en esa unidad hospitalaria.
La doctora Figueroa Viniegra es originaria del municipio de Guachochi y su labor se suma a la
de cuatro traductores con los que actualmente este hospital de IMSS Bienestar fortalece la
comunicación con habitantes de las comunidades indígenas de esta región de la Sierra
Tarahumara.
Cabe destacar que tiene dos publicaciones de investigación en la “Revista Médico Científica
Facultad de Medicina del Siglo XXI de Ciencia y Arte”.
Con gran orgullo declaró ser rarámuri y egresada de la Facultad de Medicina y Ciencias
Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), estudios que finalizó con la
ilusión de regresar a su comunidad para coadyuvar en la prestación de los servicios de salud.
BOLETÍN DE PRENSA
Ciudad de México, jueves 16 de enero de 2025
No. 024/2025
Destacó que su vocación la adquirió desde niña al observar trabajar a su mamá, quien fue
enfermera auxiliar en la Unidad Médica Rural de la Mesa, comunidad de Hierba Buena, y a su
papá, maestro supervisor del poblado de Yuquivo, ambos del municipio serrano de Batopilas.
“Desde pequeña vi la necesidad de un médico indígena que pudiera comunicarse directamente
con los pacientes y dar las indicaciones más entendibles para el padecimiento y el tratamiento”,
destacó.
La médica general recordó que, el obstáculo más grande para finalizar sus estudios fue el tema
económico, “de donde vengo no teníamos el recurso suficiente para estudiar una carrera, pero
con la ayuda de becas y el apoyo de mis papás, pude terminarla. Tengo 13 años en el Hospital
de Guachochi como médico adscrito y la gente está muy contenta porque tienen a un médico
indígena que habla la lengua, que se puede comunicar con ellos y que los entiende mejor”.
Para la doctora Figueroa Viniegra representa un reto hacer conciencia en la gente indígena
para entender y conocer más de las enfermedades, a fin de que acudan a las unidades de
consultas y no sientan miedo en la atención que van a recibir.
Enfatizó estar contenta por el buen recibimiento de sus compañeros en el Hospital de
Guachochi, en particular por hablar la lengua natal. “Estoy contenta en el lugar en el que estoy,
agradezco al IMSS y al Programa IMSS Bienestar en Chihuahua la oportunidad que se me está
dando de trabajar, de desarrollarme como profesionista, de ser intérprete, pero sobre todo de
servir a los que más lo necesitan”.
