Desde la primera Cumbre de las Américas en 1994, los líderes del Hemisferio Occidental han puesto la democracia al frente de sus prioridades.
En la cumbre de este año, celebrada en Los Ángeles la primera semana completa de junio, los países se comprometerán a:
- Elecciones libres y justas.
- Protección de defensores de derechos humanos, defensores ambientales, periodistas, trabajadores, mujeres y niñas en toda su diversidad, y miembros de grupos vulnerables y marginados.
- Gobierno abierto.
- Lucha contra la corrupción.
- Informes y supervisión anticorrupción.
“También tenemos la responsabilidad de alzar la voz y manifestarnos colectivamente cuando vemos que los gobiernos debilitan la democracia interna, reprimen la libertad de prensa, amenazan a los opositores políticos y socavan la independencia de los tribunales”, dijo el secretario de Estado Antony Blinken el 3 de mayo.
Estados Unidos se dedica a cumplir sus propios compromisos, lo que incluye escuchar las recomendaciones de diversas voces y apoyar la democracia, la transparencia y el buen gobierno. Todas son prioridades durante el Año de Acción de la Cumbre por la Democracia.

Otros países, como Brasil, Canadá, Costa Rica, México, Paraguay y Perú, también asumieron compromisos y establecieron metas antes de la cumbre.
Sus compromisos se centran en la defensa de los valores democráticos, la promoción de los derechos humanos y la lucha contra la crisis climática.
Además de los líderes gubernamentales, representantes de entidades empresariales y organizaciones no gubernamentales discutirán sus planes para fortalecer y alcanzar estos objetivos. También habrá una cumbre de jóvenes y una cumbre de medios.
“Estados Unidos ha planeado la Cumbre de las Américas más inclusiva de la historia, asegurando que grupos de la sociedad civil, líderes del sector privado no solo serán incluidos en las reuniones de Los Ángeles; podrán interactuar directamente con los gobiernos”, dijo Blinken.
