Reeves, Texas. — La intensa búsqueda de Jeffrey Scott Baker, de 35 años, sospechoso del asesinato de sus padres en Clayton, Oklahoma, terminó en un operativo que derivó en su muerte este martes por la tarde en el oeste de Texas.
De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de Reeves, Baker fue detectado caminando a un costado de la carretera I-20, en las inmediaciones de Toyah, donde patrullas desplegadas por el área lo interceptaron. Al darle la voz de alto, el hombre sacó un arma de fuego y se disparó en presencia de los agentes, quienes nunca accionaron sus armas.
Los paramédicos acudieron de inmediato, pero Baker ya no presentaba signos vitales.
Baker era considerado armado y peligroso, pues apenas la noche anterior había sido visto en un Dollar General de El Paso, donde se desplazaba en una camioneta Toyota robada. El vehículo fue recuperado posteriormente, junto con dos pistolas cargadas en su poder.
El caso cobró relevancia desde el 11 de septiembre, cuando sus padres fueron encontrados muertos dentro de su vivienda en Clayton, Oklahoma. Desde entonces, corporaciones locales y estatales coordinaron un operativo de rastreo que abarcó varios puntos del suroeste.
Aunque no se ha confirmado si las armas que portaba fueron utilizadas en el doble homicidio, las autoridades consideran que Baker pudo haber estado huyendo rumbo al oeste cuando fue localizado.
“Este desenlace es resultado del trabajo en equipo y la coordinación entre agencias estatales y locales, lo cual posiblemente evitó más pérdidas humanas en el condado de Reeves”, declaró la oficina del sheriff en un comunicado.
Los Rangers de Texas asumieron la investigación y trabajan en conjunto con las autoridades de Oklahoma para esclarecer los hechos.
