Por: Associate Press
Broken Arrow, Oklahoma.— La muerte de seis niños y dos adultos en el incendio de una casa en Oklahoma está siendo investigada como un caso de asesinato seguido de suicidio, en el que se considera a los dos adultos presuntos autores, dijeron las autoridades ayer.
Los niños, cuyas edades iban de uno a 13 años, fueron las víctimas, dijo el jefe de Policía de Broken Arrow, Brandon Berryhill, en conferencia de prensa. No reveló sus identidades, edades ni relaciones entre ellos. La policía no ha respondido a preguntas enviadas por email.
Se investigan las causas de la muerte, pero el jefe de bomberos de Broken Arrow, Jeremy Moore, dijo que aparentemente nadie murió por causa del incendio. En la casa se hallaron armas, dijo el jefe de Policía.
“Llegar a la escena ayer y ver las caras de los socorristas y bomberos fue desgarrador”, dijo Moore.
