La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) insta a que El Paso sirva como sede para una cumbre que pueda reunir a líderes gubernamentales y comunitarios para examinar los problemas subyacentes y desarrollar una respuesta estratégica para detener la futura migración de refugiados tras visitar el presidente Biden el epicentro de la actual crisis fronteriza El Paso-Juárez.
“Es hora de terminar con el uso de refugiados como piñatas políticas”, dijo Domingo García, presidente nacional de LULAC. “Estamos atrasados desde hace mucho tiempo en una reforma migratoria bipartidista e integral.
Necesitamos asegurar la frontera y crear un plan legal realista para hacer frente a la necesidad de trabajadores de Estados Unidos y la promesa del país tal como está grabada en la Estatua de la Libertad. El Paso es el nuevo Ellis Island y está en el vórtice del nuevo debate sobre inmigración.
Es hora de una cumbre nacional de ambos partidos, México y los líderes de las naciones que más refugiados envían, para finalmente resolver este problema de manera realista y humana”, dijo García.
Una solución migratoria para las Américas también significará importantes beneficios económicos potenciales para EU.
“Piense en cómo 11 millones de personas que están en el radar económico, trabajando legalmente y pagando impuestos contribuirían a nuestra vitalidad económica”, dice Lydia Guzmán, presidenta nacional de inmigración de la organización.
“Una reforma migratoria integral debe abordar tanto a los inmigrantes en el limbo durante años o décadas que han estado esperando pacientemente y contribuyendo al país. Además, debemos priorizar las necesidades humanitarias genuinas que las familias, incluidas las mujeres y los niños pequeños, están soportando en la frontera. No pueden esperar años por una solución”, señaló Guzmán
