La posible cancelación del contrato del centro de detención migratoria conocido como Camp East Montana, ubicado dentro de Fort Bliss, ha desatado una nueva controversia política en Washington y en la frontera, luego de que más de 70 legisladores federales solicitaran una investigación sobre las operaciones del U.S. Immigration and Customs Enforcement y del U.S. Department of Homeland Security.
La congresista Veronica Escobar, quien representa a El Paso en el Congreso, reaccionó a un informe publicado por The Washington Post que señala que ICE estaría preparando un documento interno para cancelar el contrato de operación de la instalación migratoria valuada en más de 1.2 mil millones de dólares.
De acuerdo con el reporte periodístico, el contrato tenía como fecha estimada de finalización el 30 de septiembre de 2027. Sin embargo, el documento citado indica que la agencia analiza terminar el acuerdo antes de ese plazo, aunque hasta ahora no se han revelado los motivos ni un calendario específico para la decisión.
- DHS revisa contrato
Ante la creciente especulación sobre el futuro del centro, una subsecretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional emitió una declaración el miércoles para aclarar que aún no existe una decisión definitiva.
“ICE siempre está buscando formas de mejorar nuestras instalaciones de detención para garantizar que brindamos el mejor cuidado a los extranjeros indocumentados bajo nuestra custodia. El contrato de Camp East Montana fue heredado del Departamento de Guerra”, indicó la funcionaria.
Agregó que la dependencia mantiene revisiones constantes sobre el funcionamiento de sus instalaciones.
“DHS realiza auditorías e inspecciones rigurosas para asegurar que se cumplan nuestros altos estándares. Actualmente estamos revisando esta instalación y su contrato. No se han tomado decisiones relacionadas con la extensión, terminación o adjudicación del contrato”, puntualizó.
- Presión política en Washington
El informe ha intensificado el debate político en torno al complejo migratorio, inaugurado como parte de la estrategia federal para manejar el flujo de migrantes en la frontera sur.
Escobar, junto con decenas de legisladores, ha pedido mayor supervisión federal sobre las condiciones y la operación del centro, señalando que el proyecto ha generado cuestionamientos desde su apertura.
- Un proyecto bajo escrutinio
Camp East Montana comenzó operaciones en 2025 como una instalación destinada a albergar temporalmente a migrantes mientras se procesan sus casos migratorios o se determina su deportación. No obstante, desde su creación ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones civiles y defensores de derechos humanos.
Ahora, con la posibilidad de que el contrato sea cancelado antes de lo previsto y con legisladores exigiendo una investigación federal, el futuro del centro permanece incierto mientras el Departamento de Seguridad Nacional concluye su revisión.
El desenlace de esta evaluación podría tener implicaciones directas para la política migratoria en la región fronteriza y para la infraestructura de detención que el gobierno federal mantiene en el área de El Paso.
