NUEVA YORK – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió por 90 días la dispensa a la Ley Jones como medio para tratar de reducir el precio del combustible y productos asociados que han incrementado como resultado de la guerra en Irán.
La secretaria de prensa adjunta de la Casa Blanca, Taylor Rogers, informó ayer por la red social X que la exención temporal a la llamada ley de cabotaje aplicará hasta agosto.
Según la portavoz, la prórroga brindará “certeza y estabilidad tanto a la economía estadounidense como a la global”.
“Nuevos datos recopilados desde que se emitió la exención inicial revelaron que un volumen significativamente mayor de suministros pudo llegar a los puertos de EE. UU. con mayor rapidez”, compartió Rogers al hacer el anuncio.
La secretaria adjunta de prensa argumentó que la dispensa busca garantizar el suministro de productos energéticos vitales.
“La Administración Trump ha adoptado diversas medidas para mitigar las perturbaciones a corto plazo en los mercados energéticos, y esta prórroga contribuirá a garantizar el suministro de productos energéticos vitales, materiales industriales y productos agrícolas esenciales”, puntualizó la vocera.
Desde que inició el conflicto, los precios del combustible se han disparado en EE.UU.
La Administración Trump mantiene un bloqueo naval sobre las costas iraníes que, según el secretario del Departamento de Defensa, Pete Hegseth, estará en vigor “durante el tiempo que sea necesario, lo que decida el presidente Trump”.
También reconoció que el tráfico marítimo comercial por el estrecho de Ormuz es “mucho más limitado de lo que a cualquiera le gustaría ver”, según citó la agencia de noticias Efe.
El hecho de que embarcaciones transitan limitadamente por el estrecho de Ormuz agrava la crisis. Por esa vía se mueve, aproximadamente, el 20% del petróleo mundial.
El crudo Brent, referencia mundial de los precios del petróleo, subió a $105 dólares por barril el viernes, mientras que el West Texas Intermediate, referencia en EE.UU., se situó en $95, reportó The Hill.
La Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA) registró que el promedio nacional de los precios de la gasolina se ubicó ayer en $4 dólares por galón.
En marzo pasado, la Casa Blanca anunció una prórroga de 60 días (2 meses) con el fin de incentivar el flujo de suministros y reducir el costo de la gasolina.
La Ley Jones o Ley de la Marina Mercante de 1920 establece que el transporte de mercancías que se envíen entre puertos estadounidenses y territorios como Puerto Rico debe hacerse en buques construidos, abanderados y tripulados en EE.UU. La ley se aprobó inicialmente para reforzar la seguridad nacional y proteger la industria marítima tras la Primera Guerra Mundial.
Los opositores al estatuto sostienen que la misma tiene el efecto de aumentar los precios de diversos productos, debido a los costos adicionales por transporte y operaciones.
En jurisdicciones como Puerto Rico donde se importa más del 80% de lo que se consume, expertos sostienen que el impacto de la ley es desproporcionado.
Varios sectores en Puerto Rico llevan años reclamando una exención permanente de la Ley Jones en la isla.
En eventos de emergencias como huracanes, tanto la Administración Trump como la de Biden ordenaron prórrogas a la Ley Jones, pero ninguna alcanzó un mes. Tampoco fue posible medir el impacto de dichas exenciones. Con las dispensas, se buscaba responder a la escasez de combustible y de otros productos esenciales.
