La depreciación del peso mexicano frente al dólar volvió a causar estragos en la economía del comercio paseño al presentar una reducción de sus ventas hasta en más de un 60 por ciento coincidieron empleados de las diversas negociaciones establecidas en la zona centro.
Y es que al estar el peso mexicano por encima de los 20 por dólar estadounidense los comerciantes del otro lado del río se detienen para realizar sus transacciones en esta ciudad, luego de desaparecer aquellos tiempos cuando tenían a su lado al súper peso.
“La mercancía no se mueve, y se está quedando en nuestras bodegas”, dijo un empleado de una casa comercial dedicada a la venta de ropa y perfumería, mientras bajaba una carga del camión.
En un recorrido realizado por El Diario de El Paso se pudo apreciar una disminución de la clientela que regularmente abarrota las calles del corredor comercial, especialmente por la Calle El Paso, Paisano y Stanton.
“Así pasa cuando el dólar se fortalece y el peso se desvaloriza, esperemos que volvamos a tener un ‘superpeso’ como hace meses”, dijo Raúl, empleado de una tienda de abarrotes.
Durante la presente semana que esta a punto de concluir el tipo de cambio promedio del dólar en México osciló de entre los 19.01 a los 19.54 a la venta y 20.13 centavos a la compra. Ayer domingo se cotizó en 19.14 la compra y 20.36 la venta.
“La baja en las ventas es casi siempre por el tipo de cambio, pero también se da por temporadas o las largas líneas de los puentes”, dijo Patricia Ramirez, gerente de Casa Bonita.
Expresó que la baja en las ventas la han resentido todos los comerciantes del corredor comercial de la zona centro. “Todos los negocios estamos perdiendo ventas”, dijo la manejadora de la tienda que vende ropa, artículos de belleza, pelucas y extensiones.
Por su parte, Ivette, empleada de la comercializadora Ches dijo que desde que el dólar se cotizó en los 19 pesos se registró una caída en las ventas. “El año pasado estaba en 17 y ahora que rebasa los 20 creemos que tendremos una temporada navideña crítica.
Expresó que al igual que muchos de los comercios dependen de los compradores mexicanos, mismos que han dejado de adquirir sus mercancías por la depreciación del peso.
“Nos dedicamos más al mayoreo, a surtir a la gente revendedora de Juárez, pero ahora tarda en regresar los que venían tres veces por semana ahora solo viene una vez a surtirse del calcetín, la pantufla y de la ropa interior que ofrecemos”, apuntó.
De acuerdo a Thomas Fullerton, catedrático de Economía de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) la caída del peso se atribuye a varios factores. Una es la posibilidad de que México está perdiendo los contrapesos legislativos, jurídicos, y cívicos dijo el investigador al apuntar que eventualmente, aquello, seguramente, implicaría peor calidad de administración pública a nivel nacional.
Otra es la emergencia de un gobierno federal cada vez más populista. “Los gobiernos populistas tienden a implementar políticas económicas sub-óptimas”.
Asimismo aseguró que otro factor se debe a la incertidumbre sobre el proceso electoral en Estados Unidos y el riesgo de políticas populistas al norte de la frontera.
“Todo esto sirve para debilitar la moneda porque las políticas de los países parecen estar a punto de empeorar y las consecuencias eventuales, tanto económicas como financieras, no serán favorables”.
Aunque el peso mexicano ganó alrededor de un 18 por ciento frente al dólar en los dos últimos años, una apreciación sostenida del peso eleva el coste relativo de las exportaciones y reduce el de las importaciones, afirman los economistas quienes también aseguran que ello podría frenar el crecimiento.
Sin embargo los economistas señalan que este nuevo comportamiento en la paridad peso-dólar es derivado por las advertencias que ha hecho el candidato republicano Donald Trump sobre la imposición de aranceles del 100%, el 200% o el 300% en autos producidos en México e impuestos generalizados a las importaciones, además de un crecimiento de las probabilidades de su victoria en la elección del 5 de noviembre.
Sin embargo, el catedrático de UTEP dijo que los análisis objetivos de las plataformas de Trump y de Harris indican que la campaña Harris propone medidas más coherentes que impulsarán condiciones económicas más estables para el hemisferio.
Además de propuestas políticas subóptimas, el ex-mandatario de Estados Unidos piensa que México no es un socio comercial favorable para el país. “Esa actitud mal-informada pone en riesgo las relaciones económicas de dos países vecinos que en realidad son muy complementarios”.
