- Pérez fue el único demócrata al oeste de San Antonio en romper el cuórum en oposición a los mapas electorales manipulados con criterios raciales
EL PASO, TX — El Comité de Administración de la Cámara de Representantes de Texas, bajo control republicano, votó el viernes siguiendo líneas partidistas para imponer más de $8,300 en multas y sanciones contra el Representante Estatal Vince Pérez y otros legisladores demócratas, a título personal, por su participación en la ruptura del cuórum ocurrida el verano pasado. El Representante Pérez fue el único miembro demócrata de El Paso —y el único demócrata al oeste de San Antonio— que rompió el cuórum en oposición a un proceso de redistribución de distritos que dividió racialmente a varios distritos congresionales en Texas.
«La audiencia del viernes fue una muestra de la política vengativa que ahora impregna la Cámara de Representantes de Texas», declaró el Representante Pérez. «Con la aprobación de estos mapas divisivos en términos raciales —que despojaron del poder de voto a los tejanos hispanos, negros y asiáticos— y la implementación de estas multas y sanciones revanchistas, debería quedar claro que la era de bipartidismo que durante mucho tiempo caracterizó a la Cámara de Texas ha terminado. Los republicanos de la Cámara tuvieron la oportunidad de reducir significativamente estas multas —muchas de las cuales eran frívolas y no podían ser fundamentadas por las pruebas disponibles—, pero decidieron no hacerlo. Esto envía un mensaje claro e inequívoco a los demócratas respecto al tono que tendrá la próxima sesión legislativa».
El Comité de Administración de la Cámara supervisa las operaciones administrativas cotidianas de la Cámara de Representantes de Texas. El comité obstaculizó las reiteradas solicitudes de Pérez para obtener la documentación que respaldaba dicho dictamen, entregando cientos de registros de gastos del Departamento de Seguridad Pública (DPS) apenas dos días antes de la audiencia del viernes.
Dichos registros muestran que la agencia desplegó a más de 200 efectivos en todo el estado bajo lo que internamente denominaron «Operación Texas Roundup», registrando más de 25,000 millas recorridas y más de $124,000 en costos de salarios, horas extras y kilometraje facturados a los contribuyentes de Texas; esta cifra incluye casi 1,000 millas recorridas por agentes tan solo en el área de El Paso. Pérez sostiene que estos gastos demuestran la naturaleza frívola y vengativa de dichas multas.
La ausencia de Pérez fue un acto de representación, no de obstrucción. Mientras se encontraba lejos del Capitolio, informaba públicamente a sus electores sobre un proceso de redistribución de distritos que se estaba tramitando de manera apresurada, con escasa notificación pública y sin ofrecer una oportunidad significativa para que comunidades como la de El Paso fueran escuchadas. La ruptura del cuórum no logró, en última instancia, impedir la aprobación de los mapas; sin embargo, consiguió atraer la atención pública hacia un proceso llevado a cabo en gran medida a puerta cerrada, el cual, de no haber sido por esta acción, habría pasado sin el escrutinio de los muchos tejanos que tenían derecho a opinar al respecto.
«Así es como luce más de 30 años de liderazgo republicano sin contrapesos en la Cámara de Representantes de Texas», afirmó Pérez. «Envalentonados por décadas de poder consolidado, aprueban leyes que socavan la educación pública, ponen en riesgo la salud comunitaria y pública, y despojan de poder político a las comunidades de color; y cuando los miembros de este organismo tienen la valentía de alzar su voz en señal de objeción, responden con una campaña de intimidación. Agentes de la policía estatal enviados a nuestros hogares. Miles de millas recorridas a lo largo del estado, a pesar de que las pruebas dejan claro que los republicanos de Texas sabían que no nos encontrábamos dentro del estado. Seguiré luchando por la gente de El Paso y jamás me dejaré intimidar ante la posibilidad de ser multado por hacer algo que sé que es lo correcto».
