En medio de un ambiente cargado de emoción y reconocimiento, el Departamento de Bomberos de El Paso despidió oficialmente al teniente Juan Acuña, quien se retiró tras 28 años de servicio dedicados a proteger la vida y seguridad de la comunidad.
A lo largo de casi tres décadas, Acuña construyó una trayectoria marcada por la disciplina, el valor y un profundo sentido de vocación. Desde sus labores en el campo de fuego hasta su participación en programas de Reducción de Riesgos Comunitarios, su trabajo dejó una huella significativa tanto dentro del departamento como entre los residentes de la ciudad.
Compañeros y superiores coincidieron en destacar su liderazgo y compromiso, cualidades que no solo fortalecieron al cuerpo de bomberos, sino que también inspiraron a nuevas generaciones de elementos que hoy continúan su legado. Su enfoque en la prevención y la educación comunitaria contribuyó a salvar vidas y a crear una cultura de seguridad más sólida en la región.
“Su impacto seguirá presente en cada bombero que formó y en cada vida que ayudó a proteger”, expresaron integrantes del departamento durante su despedida, resaltando que su ejemplo permanecerá como guía para quienes continúan en servicio.
Más allá del uniforme, Juan Acuña es recordado como un servidor público íntegro, cercano a la comunidad y comprometido con hacer la diferencia. Su jubilación marca el cierre de una etapa ejemplar, pero también el inicio de un nuevo capítulo que, según quienes lo conocen, ha ganado con esfuerzo y dedicación.
Entre aplausos y muestras de cariño, colegas y ciudadanos le desearon lo mejor en esta nueva etapa de su vida, agradeciéndole por 28 años de entrega, liderazgo y vocación.
Hoy, El Paso no solo despide a un bombero, sino que honra a un hombre cuyo legado seguirá encendiendo el espíritu de servicio en quienes continúan su labor

