SANTA TERESA, Nuevo México.— Autoridades de México y Estados Unidos, representantes del sector ganadero y especialistas en sanidad animal acordaron fortalecer la coordinación binacional para enfrentar la emergencia provocada por el gusano barrenador del Nuevo Mundo, plaga que mantiene prácticamente paralizado el comercio de ganado en el puerto fronterizo de San Jerónimo-Santa Teresa, una situación que durante los últimos dos años ha generado pérdidas millonarias para productores, transportistas y comercios de la región Paso del Norte.
La reunión fue organizada por el Border Commerce and Security Council (BCSC), en coordinación con el Gobierno Municipal de Ciudad Juárez y la Autoridad Fronteriza de Nuevo México (NMBA). El encuentro fue impulsado originalmente por el alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar y continuado por el alcalde Héctor Ortiz Orpinel, quien dio seguimiento a las gestiones para concretar el diálogo entre autoridades federales, estatales y municipales de ambos países.
“Sabemos que existe un problema sanitario relacionado con el gusano barrenador, pero sus efectos trascienden el ámbito pecuario. También impacta la economía de México y de Estados Unidos, por lo que es indispensable encontrar soluciones conjuntas mediante la cooperación binacional”, expresó Ortíz Orpinel.
El alcalde señaló que Ciudad Juárez está lista para colaborar con las autoridades de ambos países en la construcción de soluciones que permitan proteger la sanidad animal y, al mismo tiempo, reactivar de manera segura el intercambio comercial de ganado.
La agenda del encuentro contempló la presentación de estrategias para fortalecer la cooperación entre las autoridades agrícolas de Texas, Nuevo México y México, establecer un marco permanente de coordinación técnica y comunicación, mejorar el intercambio oportuno de información sanitaria y coordinar acciones de prevención, vigilancia, contención y erradicación del gusano barrenador.
Aunque no se estableció una fecha para la reapertura del cruce ganadero, los participantes coincidieron en que la prioridad es convencer a los gobiernos federales de México y Estados Unidos de acelerar las acciones sanitarias y restablecer el flujo comercial lo antes posible
Como parte de las propuestas presentadas por el Gobierno Municipal de Ciudad Juárez, el alcalde planteó la creación de una alianza estratégica entre Chihuahua, Texas y Nuevo México para consolidar a la región como un polo ganadero altamente competitivo en Latinoamérica.
Asimismo, propuso establecer corredores sanitarios seguros que permitan el traslado del ganado mexicano hacia Estados Unidos bajo estrictos protocolos de inspección y control sanitario, aprovechando el potencial ganadero de Chihuahua y garantizando el abasto de carne de calidad para ambos mercados.
Una tercera propuesta consistió en que el estado de Chihuahua sea evaluado de manera independiente respecto a la situación sanitaria del resto del país, con el fin de que las decisiones sobre la movilización y exportación de ganado respondan a las condiciones particulares de la entidad y no a problemáticas registradas en otras regiones de México.
“No puede ser que se nos califique de la misma manera cuando existen situaciones de insanidad en otros estados ubicados a miles de kilómetros de Chihuahua. Nosotros tenemos condiciones particulares y un trabajo preventivo que debe reconocerse para generar mejores oportunidades para nuestros productores”, sostuvo.
El presidente municipal afirmó que la implementación de estas propuestas dependerá también de la coordinación entre los gobiernos federales de México y Estados Unidos; sin embargo, reiteró que desde la frontera se continuará impulsando el diálogo y la construcción de acuerdos que fortalezcan la actividad ganadera, el desarrollo económico del estado y la competitividad de Ciudad Juárez.
Dos años de pérdidas económicas
El cierre de la estación cuarentenaria de San Jerónimo-Santa Teresa ha afectado a toda la cadena productiva de la industria pecuaria. Además de los ganaderos, las afectaciones alcanzan a corrales de engorda, empacadoras de carne, empresas transportistas, hoteles, restaurantes, proveedores agropecuarios, agencias de vehículos y otros negocios que dependían de la actividad comercial generada por la exportación de ganado.
Durante la reunión se recordó que aproximadamente el 60 por ciento del ganado mexicano de exportación cruza por Santa Teresa, lo que convierte a este puerto fronterizo en uno de los más importantes de Norteamérica.
Gerardo Fierro, director ejecutivo del Departamento de Agricultura de Nuevo México manifestó: ”Hay dos cuestiones: una es la reapertura de la frontera, que obviamente debe ser abordada entre ambos gobiernos federales, y la otra es el control de la mosca barrenadora a nivel local”.
Y agregó: “Para la reapertura de la frontera, es necesario un acuerdo entre el Departamento de agricultura de Estados Unidos -USDA- y su contraparte en México el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria -Senasica y cómo los estados y los puertos ganaderos pueden contribuir a cumplir con los requisitos y protocolos necesarios para que el ganado mexicano pueda cruzar de nuevo a Estados Unidos.
Especialistas del Departamento de Agricultura de Texas expusieron los antecedentes históricos del combate a esta plaga, incluyendo la utilización del Sistema de Supresión de Moscas de Gusano Barrenador Adulto (SWASS) y la producción de moscas estériles como herramientas para controlar la propagación del insecto.
La reunión también incluyó una mesa de diálogo para analizar los requisitos necesarios para la reapertura de las importaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos, los protocolos de inspección sanitaria, mecanismos de mitigación de riesgos y la elaboración de recomendaciones conjuntas dirigidas al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
Proponen una alianza ganadera regional
El alcalde Héctor Ortiz Orpinel planteó la creación de una alianza estratégica entre Chihuahua, Texas y Nuevo México, con el propósito de fortalecer la competitividad regional. “Debemos entender a Chihuahua como un aliado estratégico de Estados Unidos. Queremos construir una plataforma basada en la sanidad animal, la genética, la tecnología, la inversión, la trazabilidad y la cooperación para convertir a esta región en la más competitiva de Norteamérica”, afirmó.
Entre las propuestas destacó la creación de corredores sanitarios certificados, mediante los cuales el ganado mexicano pueda cruzar la frontera bajo estrictos protocolos veterinarios, identificación electrónica, inspecciones permanentes y trazabilidad desde el rancho de origen hasta su ingreso a territorio estadounidense.
Asimismo, solicitó que Chihuahua sea evaluado de manera independiente, tomando en cuenta sus propias condiciones sanitarias y no las de otras entidades del país donde existen brotes del gusano barrenador.
Cruz Pérez Cuéllar destaca coordinación binacional
El alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar, promotor inicial de la cumbre, explicó que la reunión representa un primer paso para construir soluciones regionales. “El gusano barrenador representa un reto sanitario y comercial que exige coordinación binacional para proteger nuestra región. Esta reunión fue gestionada durante nuestra administración para construir soluciones conjuntas entre México y Estados Unidos”, señaló.
El exalcalde reconoció que la decisión de reabrir la frontera corresponde a los gobiernos federales, pero consideró indispensable mantener el trabajo coordinado entre autoridades locales y estatales.
Ganaderos piden participación de los departamentos de Agricultura
Uno de los principales planteamientos de los productores fue incorporar directamente a los Departamentos de Agricultura de México y Estados Unidos en las mesas de trabajo, al considerar que son las dependencias con facultades para tomar las decisiones que permitan reactivar el comercio.
Representantes de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua señalaron que los productores han cumplido durante casi dos años con todos los protocolos sanitarios exigidos por las autoridades estadounidenses.
“Necesitamos que quienes tienen la llave para abrir la frontera estén sentados en esta mesa. Hemos cumplido con cada requisito y seguimos invirtiendo recursos, pero la decisión final corresponde a los gobiernos federales”, expresó Jorge Varela.
También advirtieron que el inventario ganadero estadounidense se encuentra en niveles históricamente bajos, mientras que los productores de Chihuahua enfrentan una crisis debido a que sus becerros fueron criados para el mercado estadounidense y no encuentran condiciones similares dentro del mercado nacional.
Sid Miller llama a actuar de inmediato
El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, afirmó que la mosca del gusano barrenador no reconoce fronteras y pidió fortalecer la cooperación entre ambos países.
“La mosca del gusano barrenador no distingue entre estados ni fronteras internacionales. Está en riesgo nuestra seguridad alimentaria y miles de millones de dólares de la economía agropecuaria. Sabemos cómo erradicar esta plaga porque ya lo hicimos antes; ahora debemos actuar y dejar de debatir”, sostuvo.
Miller reiteró la necesidad de acelerar la producción y liberación de moscas estériles, fortalecer la vigilancia epidemiológica y coordinar esfuerzos entre los estados fronterizos y las agencias federales.
Especialistas presentan alternativas
Durante la cumbre, expertos explicaron que la estrategia más efectiva consiste en combinar la aplicación de cebos insecticidas para eliminar las moscas adultas con la posterior liberación de moscas estériles, método que ha demostrado ser eficaz y significativamente menos costoso que depender exclusivamente de programas masivos de producción de insectos estériles.
También advirtieron que el gusano barrenador no representa un riesgo únicamente para el ganado bovino, sino que puede afectar a más de 200 especies de mamíferos, incluidos perros, fauna silvestre e incluso seres humanos.
Acuerdan mantener coordinación
Al término de la reunión, autoridades, productores y organismos participantes firmaron una carta de colaboración binacional mediante la cual asumieron compromisos para fortalecer la vigilancia sanitaria, compartir información técnica y coordinar acciones para contener la plaga.
Aunque persiste la incertidumbre sobre la fecha en que podría reabrirse el puerto ganadero de San Jerónimo-Santa Teresa, los asistentes calificaron la cumbre como un avance importante para construir una estrategia común que permita superar la emergencia sanitaria y recuperar la normalidad.
El objetivo, coincidieron los participantes, es que los corrales de exportación vuelvan a llenarse de ganado y que la actividad económica que durante décadas caracterizó a la región Paso del Norte pueda restablecerse en beneficio de miles de familias de ambos lados de la frontera.
En la cumbre participaron el alcalde de El Paso, Renard Johnson; el alcalde de Casas Grandes, Roberto Lucero; la alcaldesa de Ascensión, Yvonne de la Hoya; autoridades agrícolas del estado de Texas; representantes de la New Mexico Border Authority; el Gobierno Municipal de Ciudad Juárez y los cónsules de México y Estados Unidos en la región fronteriza, todos con el objetivo de construir soluciones conjuntas
