Ante el temor de sufrir enfermedades por la presencia de olores pestilentes que emanan de la red de alcantarillado, cientos de vecinos de un sector de la ciudad de Socorro, exigieron al Distrito de Agua del Valle Bajo -Lower Valley District Water, (LVDW)- dar tratamiento y mantenimiento al sistema de canalización del flujo de aguas negras.
Alcantarillas abiertas, semiabiertas, desborde de aguas residuales y encharcamientos cloacales son comunes en los alrededores de la escuela Socorro Middle School, ubicada sobre Bovee Road, entre las vialidades de Alameda y Socorro, denunciaron los residentes.
“Sabíamos que algún día esto iba a pasar y ya estamos aquí”, dijo visiblemente molesto Valentín Trujillo, al referirse al deficiente trabajo, como él lo califica, que lleva a cabo LVDW en ese sector del Valle de las Misiones.
Señaló que a pesar de las denuncias directas y públicas hechas desde hace meses a la dependencia estas no han fructificado porque lejos de atenderlas han prestado oídos sordos a sus quejas.
Sin embargo Michael Flores, administrador de LVDW negó que hayan recibido algún descontento de esa comunidad en las últimas semanas ni mucho menos una denuncia verbal o escrita.
“Nuestro interés es siempre escuchar y atender las denuncias de nuestros clientes para mejorar el servicio, pero en esta ocasión no hemos recibido alguna demanda del mal servicio”, dijo el funcionario, quien al enterarse del malestar ordenó al personal de campo atención inmediata al problema.
A decir de los colindantes el que las alcantarillas no estén debidamente tapadas provoca que emanen olores fétidos en todos los vecindarios aledaños, incluyendo la comunidad estudiantil.
“Pobrecitos de mis hijos, niños y maestros que tienen que estar sufriendo con esa hediondez”, dijo una madre de familia inconforme. Cuando los niños salen a comer o salen a hacer ejercicio al campo de fútbol huelen esos olores. Es horrible…”.
Apuntó que si bien estos colectores que llevan las aguas residuales están protegidos bajo tierra el que las tapas de las alcantarillas no estén selladas y lo que es peor brote la suciedad por el taponamiento existente la peste es mucho peor.
Vecinos que tienen viviendo décadas en el sector manifestaron que el olor esta presente durante todo el año, pero se intensifica en la temporada de verano y cada vez que se desborda por los caminos.
Lamentaron que a pesar de estar representados en el gobierno tanto en la municipalidad como en el condado no han recibido respuesta a sus demandas.
“Aquí tenemos a Henry Trujillo como nuestro representante, pero le hemos hablado varias veces y no contesta el teléfono ni mucho menos viene a ver qué está pasando en nuestros vecindarios”, dijo al resaltar que la única que ha atendido sus súplicas es Iliana Holguín, comisionada del Precinto 3, del condado de El Paso. “Tenemos confianza que ella si intercederá por nosotros… pero urge”
“Me estoy poniendo malo por el olor…. Es una cosa muy fea”, dijo al señalar una de las alcantarillas destapadas, ubicada sobre un camino vecinal colindante a los sembradíos y cercano a las calles Bovee y Vineyard.
Expresó que uno de los gustos que tiene la familia es cocinar en el patio, pero esta práctica la dejaron de hacer ante los desagradables olores que hay en el ambiente.
Expresó que han tomado vídeos y fotografías del mal estado de las instalaciones de la red hidráulica, mismas que harán llegar a las autoridades para que atiendan el problema. “Aquí tengo viviendo 45 años y desde siempre he olido la pestilencia… parece que esto fuera normal para las autoridades y eso no es normal, esto es puro veneno”, expresó.
“No vienen, la verdad estamos cansados, ahh pero nomas que no paguemos a tiempo el recibo del mes y vienen de volada y nos cortan el agua”, dijo otro de los afectados que recién se mudo a uno de los nuevos fraccionamientos construdios en el lugar.
Los vecinos informaron que tienen evidencias del desbordamiento y encharcamientos producidos por el taponamiento de los colectores y a pesar de las denuncias, estas no han tenido atención. Les hablamos y solo dicen que van a venir y nada”, dijo Cristóbal Trujillo.
Dijo que los encharcamientos y derrumbes sobre el camino contiguo a la acequia y sembradíos lo ha expuesto a peligros cuando maneja su tractor al salir de los surcos. “Tengo miedo de encharcarse, voltearme y caer en el canal”, dijo al señalar una de las alcantarillas con deslaves de tierra a su alrededor.
No obstante el administrador de LVDW dijo que durante un recorrido realizado por el lugar no encontraron problema a excepción de un derrumbe de una de las alcantarillas, misma que se procedió a su reparación.
Por su parte el sargento Montelongo dijo que otro de los problemas es el ‘dompeo’ de aguas residuales provenientes de Fort Bliss que se vierten en el sistema. “Es demasiado el volumen de aguas fecales que llegan aquí y eso provoca que salgan del colector y olamos esas heces fecales”, dijo al exigir que las lleven directamente a la planta Bustamante, que se ubica al sur del sector.
Mencionó que el no atender sus demandas el problema de salud pública puede causar severos daños a la comunidad debido a que entre los microorganismos que pueden aparecer en las aguas negras pueden ser causantes de enfermedades como disentería cólera y Hepatitis.
“Estamos muy preocupados porque ya viene el verano y toda esa agua negra va a generar la presencia de moyotes y mosquitos”, dijo impotente al no saber con quién acudir para que den respuesta a sus necesidades. “No sabemos porque no nos atienden y porque están todos calladitos… queremos saber porque trajeron esa agua séptica a estas alcantarillas”, dijo en tono molesto y mostrando su hartazgo.
