El representante estatal James Talarico visitó este sábado las inmediaciones de Camp East Montana, en El Paso, donde sostuvo un encuentro con medios de comunicación para reiterar su llamado a una reforma migratoria integral y a una estrategia federal más amplia para atender la situación en la frontera.
La aparición pública formó parte de su gira política “Take Back Texas”, programada del 17 de febrero al 3 de marzo, una serie de recorridos por distintas regiones del estado con los que busca posicionar su mensaje en torno a temas clave como inmigración, educación y economía.
Durante su intervención, Talarico subrayó que el debate fronterizo no puede reducirse a decisiones estatales o acciones aisladas, sino que requiere acuerdos legislativos a nivel nacional. Señaló que Texas ha sido durante años epicentro de la discusión migratoria, especialmente en ciudades como El Paso, donde el impacto humanitario y logístico de los flujos migratorios es más visible.
El legislador, quien actualmente representa un distrito en la Cámara estatal, compite como demócrata por un escaño en el Senado federal. Su objetivo es enfrentar en las urnas al senador republicano John Cornyn, una figura consolidada en la política texana.
La visita a la zona fronteriza ocurre en un contexto de creciente polarización sobre la política migratoria. En los últimos años, Texas ha implementado medidas propias para reforzar la seguridad en la frontera, mientras que el Congreso federal continúa sin aprobar una reforma migratoria amplia que actualice el sistema de asilo, visas y control fronterizo.
Talarico insistió en que cualquier solución debe combinar seguridad con humanidad, y reiteró que la responsabilidad recae principalmente en Washington. Su mensaje busca atraer a votantes que consideran que la discusión migratoria ha sido utilizada como herramienta política sin que se logren soluciones estructurales.
Con su recorrido por el estado, el legislador intenta ampliar su visibilidad de cara a una contienda que podría redefinir el equilibrio político en Texas, donde los temas fronterizos siguen siendo determinantes en el debate público.
