Una niña de diez años que amenazaba con hacerse daño a sí misma fue detenida y puesta al cuidado del personal del hospital bajo una orden de detención de emergencia.
Los oficiales del noreste junto con los oficiales del Equipo de Intervención de Crisis respondieron a una residencia en la cuadra 4600 de Atlas a una llamada de una niña suicida de 10 años armada con un cuchillo.
Los padres de la niña no pudieron contenerla y ella huyó antes de que llegaran los oficiales. Un oficial localizó a la niña en la zona y la persiguió a pie hasta que se dio la vuelta sosteniendo una sierra de mano.
Mientras apuntaba con la sierra de mano al oficial, ella avanzó hacia él y le gritó al oficial que le disparara.
La niña de 10 años fue detenida después de quedar incapacitada por el uso de una Taser por parte del oficial. Teniendo en cuenta todas las circunstancias que rodearon el evento, el despliegue de la Taser eliminó las lesiones potencialmente mortales autoinfligidas.
