EL PASO, Texas.— El descontento contra el presidente Donald Trump tomó nuevamente las calles de El Paso este sábado, donde más de un centenar de personas participaron en una manifestación del movimiento nacional No Kings, una jornada en la que las críticas al Gobierno federal se mezclaron con llamados a defender la democracia, apoyar a las comunidades inmigrantes y acudir a las urnas.
Con pancartas, banderas mexicanas y atuendos que recurrieron a la sátira política, los asistentes expresaron su inconformidad con las políticas de la Casa Blanca. Algunos llevaron representaciones de Trump como prisionero y como un bebé con pañal, en una forma de ridiculizar al mandatario y cuestionar su desempeño.
La protesta se desarrolló en Eastlake Boulevard, en el sector este de la ciudad, donde los participantes se distribuyeron a lo largo de la vialidad para hacer visibles sus mensajes. La respuesta de algunos automovilistas se hizo notar con repetidos bocinazos de apoyo, saludos y muestras de solidaridad mientras transitaban por la zona.
La movilización fue la primera de dos concentraciones convocadas durante el fin de semana por Indivisible the 915, organización que vinculó esta nueva jornada de No Kings con una consigna directa: convertir el descontento ciudadano en participación electoral.
La segunda manifestación quedó programada para este domingo 18 de octubre, de 11:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, en el 690 de Sunland Park Drive, cerca de Mesa Hills Drive, en el oeste de El Paso.
- “Estamos cansados de la corrupción”
Para Francisco Salazar, uno de los participantes, la movilización representó una oportunidad para defender la democracia y exhortar a la comunidad a involucrarse en las decisiones políticas del país.
Su mensaje fue dirigido especialmente a quienes todavía no habían decidido participar en las próximas elecciones: consideró que el cambio debía comenzar con el ejercicio del voto y no quedarse únicamente en las manifestaciones públicas.
Una postura similar expresó Fidel, quien acudió acompañado de su esposa para protestar contra lo que calificó como corrupción dentro de la administración Trump.
“Estamos aquí para protestar la corrupción de este gobierno”, manifestó, al señalar que estaba inconforme con las decisiones del presidente y que tenía la intención de votar para favorecer un cambio político.
Fidel también cuestionó las prioridades del gasto público. A su juicio, mientras se destinaban recursos a conflictos bélicos y proyectos impulsados por el mandatario, las necesidades de las familias de menores ingresos y de la clase media no recibían suficiente atención.
Sus críticas reflejaron una de las preocupaciones que se escucharon durante la jornada: el reclamo de que los recursos públicos se orientaran a mejorar las condiciones de vida de la población, en lugar de destinarse a decisiones gubernamentales que los manifestantes consideraban equivocadas.
- Inmigración, derechos y calidad de vida
La política migratoria también ocupó un lugar central entre las razones que llevaron a los asistentes a salir a las calles.
David, otro de los manifestantes, expresó su rechazo al trato que, desde su perspectiva, recibían las comunidades inmigrantes y criticó el incremento en los precios de la gasolina y otros gastos cotidianos.
Su vestimenta llamó la atención: acudió caracterizado como un prisionero, acompañado de una persona que representaba a un policía. El atuendo fue utilizado como una crítica simbólica al presidente y a su administración.
Más allá de los disfraces y las consignas, David insistió en que la ciudadanía debía involucrarse directamente en las elecciones.
Pidió a los votantes no limitarse a comentar la situación política en redes sociales ni permanecer como espectadores, sino participar en los comicios del 3 de noviembre para intentar cambiar el rumbo del país.
También cuestionó el gasto militar y sostuvo que los recursos destinados a las guerras podrían utilizarse para atender necesidades básicas, como vivienda, alimentación y asistencia social.
Otra participante, identificada como integrante de Indivisible the 915, explicó que la concentración buscaba defender la democracia y mostrar solidaridad con los vecinos inmigrantes, además de promover una sociedad en la que las personas tuvieran oportunidades de vivir en paz y prosperidad.
La manifestante consideró que el desempeño de la actual administración había perjudicado la calidad de vida de los estadounidenses y respaldó la necesidad de mantener la participación ciudadana.
- La identidad chicana también salió a la calle
Entre los asistentes destacó Ryan Mateo San Román, quien acudió con un atuendo inspirado en la tradición de los pachucos, una expresión cultural profundamente vinculada con la historia de la comunidad mexicana y chicana de la región fronteriza.
San Román explicó que su vestimenta tenía un significado familiar. Recordó que su abuelo, conocido como “El Pecas”, formó parte de las primeras generaciones de pachucos de El Paso durante la década de 1930 y estuvo relacionado con el ambiente artístico y teatral de la frontera.
Para el joven, recuperar ese estilo no era solamente una elección de vestuario, sino una manera de reivindicar sus raíces y expresar su pertenencia a una comunidad con una larga historia de lucha por el reconocimiento y el respeto.
Relacionó aquella tradición con la movilización actual, al considerar que tanto los pachucos de generaciones anteriores como quienes hoy protestan buscaban hacerse visibles y defender su identidad frente a los prejuicios.
San Román también llamó a mantener la lucha por los derechos humanos y a reconocer que la participación política debía estar acompañada de solidaridad entre las personas, independientemente de su origen.
- De las calles a las urnas
La protesta formó parte de la jornada nacional No Kings, movimiento que ha convocado concentraciones en distintas ciudades de Estados Unidos para cuestionar las políticas del presidente Trump y defender los principios democráticos.
En El Paso, la convocatoria de este fin de semana puso especial énfasis en el voto anticipado y en la necesidad de que la ciudadanía participara en las elecciones generales del 3 de noviembre.
El periodo de votación anticipada en Texas comenzará este lunes 19 de octubre y concluirá el viernes 30 del mismo mes.
Para los asistentes, la movilización no debía terminar cuando se retiraran las pancartas o concluyeran las consignas. La intención era llevar el reclamo a las urnas y utilizar el voto como una herramienta para exigir rendición de cuentas a quienes ocupan cargos públicos.
Así, entre bocinazos de apoyo, banderas mexicanas, mensajes contra la corrupción y referencias a la identidad chicana, la primera protesta de No Kings del fin de semana dejó un mensaje compartido por varios participantes: la inconformidad política debía acompañarse de una participación ciudadana activa.
La segunda concentración se realizará este domingo en el oeste de El Paso, donde los organizadores buscarán dar continuidad a la convocatoria y mantener vigente el llamado a defender la democracia mediante el voto.
