La Opinión
- La idea de eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento en Estados Unidos es un ataque directo a los principios fundamentales de igualdad y justicia consagrados en la Constitución.
El enfoque, impulsado por Donald Trump y varios republicanos, no solo evidencia una inclinación hacia el autoritarismo, sino que también plantea serias dudas sobre la viabilidad legal de tales medidas y sus efectos devastadores sobre millones de personas.
La ciudadanía por nacimiento: un pilar constitucional
El derecho a la ciudadanía por nacimiento está garantizado por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, adoptada en 1868 tras la Guerra Civil. Su Sección 1 establece claramente:






