Ante el incremento en el número de muertes de migrantes registradas en la región Paso del Norte durante el año fiscal 2024, integrantes de diversas organizaciones pro derechos humanos de los inmigrantes exigieron a las autoridades federales el relajamiento de las restricciones de asilo con el fin de evitar más fallecimientos de extranjeros en su intento de cruzar la frontera e internarse a los Estados Unidos.
“Hay mucha frustración al saber que esa persona muerta era un padre, una madre, el hijo o el tío de alguien”, expresó Alan Lizárraga, vocero de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR), tras lamentar el aumento de las pérdidas de vida registradas en el último año.
Y es que al concluir el año fiscal 2024, la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos cerró la estadística con 176 muertes de personas migrantes, 27 más que en 2023 –149–, que perdieron la vida en zonas desérticas y montañosas, canales, exposición al calor o al frío y caídas del muro dentro de terrenos de la jurisdicción del Sector El Paso.
Lizárraga dijo que las personas vienen con la ilusión de mejorar su calidad de vida y la de sus familias. Su objetivo es trabajar duro para salir adelante, sin embargo al llegar a la frontera sufren y se convierten en un número más en la estadística.
Para los activistas las restricciones de asilo implementadas por el Gobierno estadounidense ponen a los solicitantes de este derecho internacional en manos de los cárteles, por lo que imploran un cambio en la política migratoria.
Exponen que si no fuera por los servicios de rescate de los primeros respondientes, agentes de la Patrulla Fronteriza, bomberos y rescatistas, el número de muertos sería mucho mayor.
Lo anterior luego de que el presidente Joe Biden anunciara a inicios de semana nuevas restricciones, aún más duras, para quienes solicitan asilo en la frontera Sur de Estados Unidos, en un momento, a decir de los expertos, en que trata de mostrarle al electorado que está siendo estricto para garantizar la seguridad fronteriza.
