Para compartir la tradición religiosa miles de familias paseñas celebraron ayer viernes 6 de enero el Día de Reyes Magos, conocido como Epifanía, con la partida de la Rosca de Reyes que conmemora la historia de Melchor, Gaspar y Baltazar, una fecha en la conocieron al hijo de María y se encargaron de recibirlo con presentes, como piedras preciosas e incienso.
El clásico de la costumbre cristiana que prácticamente culmina las fiestas decembrinas representa una oportunidad de reunirse en familia y saborear unidos el bollo navideño elaborado con una masa dulce con forma de toroide adornado con rodajas de fruta cristalizada (escarchada) o confitada de colores variados de acuerdo a los gustos de los comensales y los propios panaderos.
Como cada año las panaderías y supermercados se vieron abarrotadas de consumidores que acudieron a comprar su rosca ofrecida en diversos tamaños y sabores: chica, mediana y grande.

“Siempre tratamos de tener nuestras roscas a tiempo, antes de la festividad, ya que nuestros clientes las empiezan a preguntar dos días antes de la fecha”, dijo Javier Rubio, propietario de la panadería ‘Las Lunas’, ubicada en Saul Kleinfeld y Edgemere, quien junto con sus esposa se organiza días antes para quedar bien con los comensales.
Francisco Javier Tapia, de 62 años de edad y originario de Fresnillo, Zacatecas, panadero oficial de la negociación, explicó que hay diversas formas de prepararla pero hay una receta básica para preparar la masa que son la harina, la mantequilla, el huevo, la azúcar, sal y agua.
“La verdad es una celebración mexicana donde en este día todos le damos gracias a Dios al compartir la rosca y los obsequios que nos traen”, dijo quien empezó el oficio de la elaboración del pan a los 10 años en su tierra natal para contribuir al gasto familiar al ser una familia numerosa de 10 hermanos.
Inspirado por su hermano Raúl, quien le enseñó el oficio y lo invitó a trabajar, dijo que siempre disfrutó y hasta la fecha el elaborar y hornear todo tipo de pan. “Me gusta hacer pan, incluso lo veo como un ‘hobby’ no como un trabajo, y además me pagan dijo entre carcajadas al tiempo que amasaba la masa.
Dijo que el haber aprendido desde chico el oficio lo llevó a convertirse a los 15 años en un ‘maistro’ – sic- lo que le trajo grandes satisfacciones y oportunidades al llegar a los Estados Unidos al trabajar en varias panaderías, incluyendo algunas en Ciudad Juárez.
Si bien domina todas las técnicas en la elaboración de todo tipo de pan uno de esos favoritos es el horneado del pan blanco, conocido en su tierra como bolillo, el cual los cocinaban en hornos de ladrillo.
El ex-alumno de la escuela preparatoria Bowie, dijo que a lo largo de su vida ha cambiado sus dos pasiones de vida que es la panadería y el ser entrenador de atletismo de alto rendimiento, en donde ha llevado muchos atletas a competencias estatales y nacionales. Ambas las disfruta al máximo.
El padre de dos hijos dijo que en esta fecha especial de Día de Reyes Magos, toma su tiempo para preparar la masa y de esta manera se conserve bien fermentada para deleite de los clientes.
“Tratamos de hacerlo con mucho cariño y claro con los mejores y buenos ingredientes siguiendo la receta original y agregando lo que se estila en cada región.
“Por ejemplo aquí acostumbran el anís y pues hay que agregar anís, frutas, mermelada y el relleno acostumbrado en este caso aquí es la cajeta”.
Explicó que el proceso es largo porque es una masa fermentada con su levadura, darle uno su tiempo y poco a poco llevarla hasta que queda terminada y decorarla. Todo es un proceso, afirmó..
Y agregó: “una buena rosca bien fermentada, es blandita y tiene una duración de tres a cuatro días. Si no está bien hecha se hace dura, que son el tipo de roscas congeladas que se venden en las tiendas generales las cuales muchas veces ya están tiesas desde que las ofrecen al público”, manifestó el especialista en la elaboración del pan.
En su opinión y recomendación dijo que comprar en las tradicionales panaderías de barrio en donde se utilizan ingredientes de buena calidad para que guarden su frescura.
“A mi me gusta comprar mi rosca con tiempo y en panaderías de barrio porque están más frescas”, dijo Estela Arredondo, luego de comprar su rosca en la panadería.
Ella, al igual que muchas consumidoras mencionó que es tradicional en la familia celebrar este acontecimiento religioso porque además de profesar su fe y sus creencias une a sus seres queridos.
José y Rosa, al igual que Jazmín conocedores de la buena rosca acostumbran siempre a acudir a este tipo de panaderías como ‘Las Lunas’ en donde se ofrece un pan fresco todo el año y en el Día de Reyes, las roscas no son la excepción, además de los tradicionales burritos y la comida mexicana. En esta ocasión se prepararon más de 300 roscas para su clientela.
De acuerdo a los cristianos esta celebración convierte al 6 de enero en un día festivo en países como Cuba, España, México, Puerto Rico, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia, Venezuela y Argentina, y ahora en Estados Unidos donde hay una gran población de origen latino, entre otras naciones.
