Ciudad Juárez.– La industria de la construcción reafirmó su papel como motor económico en la frontera durante la Asamblea Ordinaria de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Delegación Juárez, encabezada por el arquitecto Fernando Suárez Cerón.
El encuentro contó con la participación del ingeniero José Antonio Chávez Rodríguez, director general de la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (COESVI), quien destacó que la coordinación entre iniciativa privada y gobierno es clave para atender la creciente demanda de vivienda y servicios urbanos en la región.
Entre los temas analizados, se subrayó la importancia de los proyectos de vivienda vertical como solución ante la limitada disponibilidad de suelo en zonas urbanas, lo que no solo permite responder al aumento poblacional, sino que también contribuye a un crecimiento ordenado y sostenible. Asimismo, se plantearon estrategias para la recuperación de espacios públicos que fortalezcan el tejido social.
Otro de los ejes centrales fue la presentación del Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), a través del ingeniero Omar Payán Reséndiz, quien expuso innovaciones en sistemas constructivos prefabricados, cemento y concreto de alta resistencia. Estas soluciones, dijo, facilitan obras más rápidas y eficientes, con beneficios directos en competitividad y reducción de costos para los constructores locales.
La asamblea también destacó el impacto positivo de la industria de la construcción en la economía fronteriza, al generar empleos directos e indirectos, dinamizar cadenas de suministro y atraer inversión hacia proyectos urbanos que mejoran la calidad de vida de los juarenses.
De acuerdo con la CMIC, el reto para los próximos años será sostener el crecimiento mediante alianzas estratégicas que integren innovación, infraestructura y sustentabilidad, consolidando a Ciudad Juárez como un polo de desarrollo en la frontera norte.
