Con un despliegue de puro temple, oficio y una mentalidad inquebrantable, el ajedrecista juarense Javier Antonio Lom Hernández Preciado conquistó la medalla de bronce en la modalidad de ajedrez clásico durante el Campeonato Mundial Empresarial celebrado en Dinamarca.
Con este resultado, el deporte ciencia reclamó su propia gloria internacional en tierras nórdicas.
El camino al podio no fue sencillo para el experimentado maestro nacional de 46 años.
Lom, quien portó con orgullo los colores de México, de la empresa Robert Bosch y de sus entrañables Liebres del Tecnológico de Juárez, tuvo que remar contracorriente tras sufrir dolorosos descalabros ante los representantes de Bulgaria y Dinamarca, a la postre los ganadores del oro y la plata.
Bajo una presión asfixiante, sabiendo que la delegación azteca ya sumaba metales como la plata del equipo de voleibol de sala de Bosch, el juarense sacó a relucir el orgullo.
Obligado a ganar sus últimos dos cotejos para alcanzar el podio, Lom ejecutó una recta final perfecta, hilvanando dos victorias consecutivas que lo catapultaron de forma directa al cuadro de honor.
Su récord final en el torneo consistió en 9 partidas disputadas, con 5 triunfos, 2 empates y 2 derrotas dentro de un competitivo grupo de 10 tableros.
La participación del chihuahuense en Dinamarca no se limitó al podio oficial, en un marco de exhibición de partidas simultáneas, Lom Hernández se midió cara a cara frente al Maestro FIDE de origen danés, quien ostenta el título de monarca europeo, logrando una resonante victoria que redondeó una participación de ensueño para el ajedrez mexicano.
Al final, con el metal de bronce al cuello, Javier Lom cumplió la promesa de regresar a casa con gloria en sus manos, compartiendo el podio con los gigantes europeos y demostrando que el talento fronterizo no conoce fronteras.
