La cercanía entre Ciudad Juárez y El Paso no solo permite compartir una misma dinámica fronteriza. También abre la posibilidad de construir conocimiento científico entre dos universidades separadas por unos cuantos kilómetros y una frontera internacional.
Con ese propósito, investigadores de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) se reunieron este viernes 25 de septiembre en el Taller de otoño de la Red Binacional de Investigación UTEP-UACJ, realizado en el Auditorio del Edificio H1 del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT).
La actividad formó parte de la 32 Semana de Ingeniería del IIT-UACJ, que este año lleva por lema “Transformando ideas, diseñando el futuro”, y reunió a especialistas de ambas instituciones interesados en desarrollar proyectos conjuntos, intercambiar experiencias y abrir oportunidades de investigación para estudiantes.
Uno de los temas que ha comenzado a articular esta colaboración se encuentra en un área emergente de la inteligencia artificial: las redes de Kolmogórov-Arnold, conocidas como KANs por sus siglas en inglés.
A diferencia de las redes neuronales convencionales, en las que las funciones de activación suelen permanecer fijas mientras el entrenamiento modifica principalmente los pesos, las KANs incorporan funciones que pueden aprenderse durante el proceso. Este enfoque, inspirado en el teorema de representación de Kolmogórov-Arnold, ha despertado interés por su potencial para desarrollar modelos eficientes y, particularmente, más interpretables.
Previo al encuentro, el Dr. José David Díaz Román, profesor del programa de Ingeniería Biomédica y actualmente a cargo de la coordinación del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería Avanzada de la UACJ, explicó que la iniciativa nació de conversaciones entre investigadores de Ciencias de la Computación de UTEP y profesores de esta Universidad.
“Esto comienza por una serie de acercamientos para buscar las maneras de —como somos universidades vecinas— compartir experiencias e ideas que nos lleven a contribuir en proyectos e investigaciones con la facultad de ellos y nuestro programa”, señaló.
Entre los investigadores que han mantenido esta comunicación se encuentran la Dra. Martine Ceberio, el Dr. Christoph Lauter, el Dr. Marcelo Frías y el Dr. Vladik Kreinovich, por parte de UTEP, así como el Dr. José Manuel Mejía Muñoz y el propio Dr. José David Díaz Román, de la UACJ.
Las primeras conversaciones coincidieron con una convocatoria de UTEP orientada a fortalecer la colaboración con universidades del estado de Chihuahua. El grupo presentó una propuesta y obtuvo recursos para impulsar el proyecto.
“Aplicamos a un proyecto y fuimos beneficiados con esa convocatoria que sirve para financiar a estudiantes de ellos, de nosotros, para apoyar investigaciones y para apoyar estancias de investigación de nuestros alumnos allá y de alumnos de allá para acá”, explicó Díaz Román.
La colaboración ya ha comenzado a generar resultados científicos. En los reportes técnicos de Ciencias de la Computación de UTEP correspondientes a 2026 aparecen trabajos relacionados con las redes de Kolmogórov-Arnold firmados conjuntamente por investigadores de ambas universidades.
Uno de ellos estudia por qué determinadas funciones de activación funcionan mejor en este tipo de redes; otro aborda la propagación de incertidumbre mediante redes de Kolmogórov-Arnold, un aspecto relevante cuando los sistemas de inteligencia artificial trabajan con datos provenientes de mediciones que inevitablemente contienen cierto grado de imprecisión.
La Dra. Martine Ceberio, profesora de Ciencias de la Computación y vicedecana del Colegio de Ingeniería de UTEP, explicó que fue en abril cuando se puso en contacto con el Dr. Díaz Román para explorar una colaboración alrededor de esta línea de investigación.
Ceberio explicó que dentro de este proyecto surgen encuentros como el realizado en la UACJ, que permiten a los investigadores intercambiar resultados, discutir ideas y conocer con mayor profundidad las líneas de trabajo de sus colegas.
“Este otoño es la primera. Es la de nuestros dos laboratorios”, señaló.
El objetivo, sin embargo, es ampliar progresivamente la red. Para la próxima primavera se contempla realizar un nuevo encuentro, esta vez en UTEP, con la intención de establecer posteriormente una reunión anual abierta a más investigadores de las dos instituciones.
“Creemos que las colaboraciones entre las universidades podrían ser más, ya que hay mucho espacio, talento, potencial y, sobre todo, por el bien de los alumnos”, expresó Ceberio.
