Más de una veintena de soldados estadounidenses arribaron al campo militar de Fort Bliss en apoyo a la misión fronteriza en curso, ordenada por el presidente Donald Trump.
Las fuerzas armadas aterrizaron en el aeródromo militar Biggs, como parte del contingente de mil 500 soldados que fueron desplegados a lo largo de la frontera sur.
El secretario de Defensa interino autorizó este martes a mil 500 miembros del servicio militar, incluidos 500 marinos, para trabajar y apoyar a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza tanto en El Paso como en San Diego.
Un alto funcionario militar dijo que “estas fuerzas trabajarán en el emplazamiento de barreras físicas y otras misiones para reforzar la seguridad a lo largo de la frontera.
Se dijo que 500 marines que habían estado operando como apoyo en los incendios forestales de California fueron liberados de esa misión y reasignados a tareas de seguridad fronteriza.
