- La gobernadora aseguró que su administración respetará la ley y mantendrá el combate contra el crimen organizado; ambas mandatarias reconocieron la necesidad de mejorar la comunicación entre los gobiernos estatal y federal
CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Después de meses de diferencias públicas y cuestionamientos en materia de seguridad, la gobernadora Maru Campos y la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvieron una reunión privada en Ciudad Juárez, encuentro que abrió una nueva vía de diálogo entre los gobiernos de Chihuahua y de México.
Tras la conversación, Campos envió un mensaje a los chihuahuenses en el que destacó la franqueza del intercambio y reiteró que su administración continuará combatiendo al crimen organizado con todos los recursos a su alcance, pero dentro del marco legal.
“Finalmente, el día de hoy me reuní en privado con la presidenta de la República. Era un encuentro necesario para ambos gobiernos, después de meses de diferencias sobre lo que estamos haciendo en materia de seguridad desde Chihuahua”, expresó.
La mandataria estatal explicó que la reunión se concretó luego de la carta que envió a Sheinbaum para solicitarle un encuentro durante su visita a la frontera. Ambas dialogaron en privado tras la llegada de la presidenta al aeropuerto de Ciudad Juárez.
“Nos hablamos y escuchamos con mucha franqueza y con firmeza”, aseguró Campos.
- Reconocen fallas en la comunicación
Uno de los principales acuerdos fue fortalecer los canales de comunicación entre los dos niveles de gobierno, aunque ambas mandatarias conservarán sus respectivas posturas sobre los asuntos que han generado diferencias.
“Ambas reconocemos que debemos mejorar nuestros canales de comunicación, sin que renunciemos a nuestras convicciones y a las posiciones que ambas defendemos”, afirmó la gobernadora.
Campos sostuvo que su administración mantendrá una postura firme ante los grupos criminales que operan en la entidad y aseguró que todas sus acciones deberán conducirse con apego a la legislación mexicana.
“Le confirmé que mi Gobierno seguirá respetando la ley, combatiendo con toda la fuerza y todas las capacidades al crimen organizado. Porque somos el Gobierno de la vida, de la verdad y de la libertad, y seguiremos siempre defendiendo a Chihuahua”, declaró.
Por su parte, Sheinbaum subrayó la importancia de mantener la coordinación institucional y señaló que las investigaciones deberán continuar si existen posibles responsabilidades de servidores públicos estatales. “Si algún funcionario de su gobierno cometió algún delito, que se proceda”, manifestó la presidenta después del encuentro.
- Un encuentro marcado por la polémica
La reunión se produjo después de la fricción generada por un operativo efectuado en abril contra un presunto narcolaboratorio en la Sierra de Chihuahua y por el accidente vehicular en el que murieron dos integrantes de la Agencia Estatal de Investigación y dos ciudadanos estadounidenses identificados por distintos medios como agentes de la CIA.
Las versiones sobre el papel que desempeñaban los extranjeros han sido contradictorias. El Gobierno de Chihuahua sostuvo inicialmente que no participaron directamente en el operativo y que se encontraban en una comunidad distinta, capacitando a personal estatal en el manejo de drones. Según esa explicación, posteriormente solicitaron viajar en el convoy de la Fiscalía estatal y murieron cuando uno de los vehículos cayó a un barranco.
El Gobierno federal, sin embargo, cuestionó que autoridades estatales hubieran solicitado o permitido la colaboración de personal extranjero sin informar previamente a la Federación. Sheinbaum recordó que los agentes de otros países no pueden realizar labores operativas en territorio nacional sin la autorización correspondiente, debido a que la política exterior y los asuntos relacionados con la soberanía son competencia federal.
La legislación mexicana permite el intercambio de información y ciertas modalidades de cooperación internacional, pero impide que agentes extranjeros desempeñen funciones reservadas a las autoridades mexicanas. Su presencia y actividades deben contar con la intervención y autorización de las instancias federales correspondientes.
El caso provocó señalamientos sobre una posible violación a la soberanía nacional y expuso diferencias entre las versiones de autoridades estatales y federales. También abrió una investigación para establecer qué actividades realizaron los agentes estadounidenses, quién autorizó su presencia y si algún funcionario incumplió la ley.
- Seguridad, soberanía y coordinación
La controversia colocó en el centro del debate dos asuntos particularmente sensibles para Chihuahua: la necesidad de fortalecer el combate contra los grupos delictivos y la obligación de que cualquier colaboración con agencias extranjeras respete la soberanía y las leyes nacionales.
Campos defendió las acciones de su gobierno frente a la violencia y el tráfico de drogas, mientras que Sheinbaum insistió en que ninguna estrategia estatal puede colocarse por encima de la Constitución ni de las facultades exclusivas de la Federación.
El encuentro en Ciudad Juárez no significó que las diferencias hayan desaparecido. Sin embargo, representó el primer acercamiento directo después de meses de declaraciones encontradas y abrió la posibilidad de recuperar la coordinación institucional.
Para una entidad afectada por la violencia y situada en una de las fronteras más complejas del país, la comunicación entre ambos gobiernos será determinante. El mensaje posterior de Campos buscó transmitir que Chihuahua mantendrá su estrategia de seguridad, pero también que existe disposición para reconstruir el diálogo con la Federación.
La gobernadora cerró su posicionamiento con una promesa dirigida a la población: continuar defendiendo a Chihuahua, combatir al crimen organizado y actuar, aseguró, bajo el cumplimiento de la ley.
