Ciudad Juárez.– El estruendo de los motores volvió a escucharse este domingo en la frontera, pero no para correr carreras ni para exhibir caballos de acero: esta vez los integrantes del Club de Motociclistas Centauros rodaron por una doble causa, la solidaridad con los adultos mayores del Asilo de Ancianos Desamparados y el apoyo a la pequeña Emily, quien necesita recursos para conservar la vista.
El contingente partió de la Casa Centauros en punto de las 11:00 de la mañana, después de reunir donaciones entre sus miembros y vecinos de la comunidad. En sus motocicletas y camionetas trasladaron hasta el asilo, ubicado en la intersección de la calle Constitución y la avenida de los Insurgentes, artículos de limpieza e higiene como pañales, jabón, papel sanitario, cloro y otros productos indispensables para los residentes.
Luis Ramos, miembro del club, compartió lo que significa para él rodar con este tipo de objetivos.
“Subirme a la moto con mis compañeros es una pasión, pero también es una responsabilidad con nuestra ciudad. Hoy venimos a demostrar que los Centauros no solo usamos el chaleco, también nos ponemos el corazón. Traer un poco de ayuda a nuestros abuelos y después sumarnos a la causa de Emily es lo que nos da sentido como grupo”, expresó.

- De las motos a las hamburguesas con causa
Tras cumplir con la entrega en el asilo, los Centauros continuaron su recorrido hasta el Centro Comunitario Francisco Villarreal Torres, donde se realizó la actividad “Hamburguesas con Causa” para recaudar fondos destinados a la operación de la niña Emily.
La menor requiere apoyo económico para un tratamiento que le permitirá conservar la vista, por lo que familiares y amigos organizaron la venta de alimentos con el objetivo de reunir recursos. Los motociclistas se sumaron no solo con su presencia, sino también como consumidores solidarios.
“Queremos que Emily sepa que no está sola. Así como nos unimos para reunir donaciones para los abuelitos, también podemos unir fuerzas para darle a ella una oportunidad de vida mejor”, agregó Ramos.

- Fraternidad sobre ruedas
La jornada fue parte de las colectas mensuales que realiza el club para apoyar a grupos vulnerables de Ciudad Juárez. En cada actividad, los motociclistas refuerzan la idea de que portar un chaleco no es solo un símbolo de hermandad entre bikers, sino también un compromiso con la comunidad fronteriza.
El asilo y la familia de Emily agradecieron el gesto, que une en una misma rodada la ayuda a los más grandes y la esperanza para los más pequeños.
“Cada kilómetro que recorremos tiene un propósito”, concluyó Ramos, mientras el rugido de las motos se mezclaba con el aroma de hamburguesas solidarias.


