- Entidades llegan a acuerdo y desestiman acusaciones
EL PASO – El Departamento de Medio Ambiente de Nuevo México (NMED) ha retirado una multa de $1.2 millones contra EPWater y todas las acusaciones de irregularidades y directivas derivadas de una acción de cumplimiento de 2022 presentada por NMED en relación con la Emergencia de Aguas Residuales de Frontera.
En junio de 2022, NMED emitió dos Órdenes de Cumplimiento Administrativo (ACO), alegando que EPWater violó partes de las regulaciones de protección de aguas superficiales y subterráneas de Nuevo México como resultado de la descarga de aguas residuales en el Río Grande después de que partes de las tuberías principales de aguas residuales de Frontera experimentaran una falla catastrófica en agosto de 2021.
En respuesta, EPWater presentó una demanda contra NMED en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Texas (División de El Paso) negando todas las acusaciones y cuestionando la legalidad de la acción de ejecución de NMED sobre la base de que NMED carecía de la autoridad o jurisdicción para instituir su acción de cumplimiento.
NMED y EPWater firmaron recientemente un acuerdo de conciliación que resultó en la resolución y desestimación de estas controversias. A cambio del retiro de la acción de cumplimiento de NMED, EPWater continuará brindando a NMED información, documentos y materiales relacionados con la emergencia de Frontera.
Desde el inicio de la emergencia, EPWater mantuvo una comunicación constante con la Comisión de Calidad Ambiental de Texas, la Agencia de Protección Ambiental y la Comisión Internacional de Límites y Agua. Funcionarios de la empresa también iniciaron una limpieza inmediata de las áreas impactadas dentro del Río Grande o áreas circundantes. Contratistas trabajaron siete días a la semana durante cuatro meses para acelerar el reemplazo de más de una milla de tubería de Frontera.
Antecedentes: EPWater comenzó de manera proactiva a reemplazar las Frontera Force Mains en 2020. A partir del 13 de agosto de 2021, cuando el trabajo de remediación que comenzó en 2020 estaba completo en un 60%, la empresa experimentó múltiples roturas en las Frontera Force Mains.
Interrupciones adicionales obligaron a EPWater a tomar la difícil decisión de desviar las aguas residuales al Río Grande durante el período comprendido entre agosto de 2021 y enero de 2022 para evitar que estas inundaran hogares, negocios y calles, y en un esfuerzo por proteger la salud y seguridad pública de la comunidad. A lo largo de ese proceso, la empresa mantuvo contacto regular con la comunidad y cooperó plenamente con las agencias reguladoras.
