El accidente es el segundo más mortífero en Estados Unidos este año, según registros de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, después del accidente de un avión de paracaidismo ocurrido en junio en Butler, Missouri, que dejó 12 muertos.
Las autoridades no han identificado a las nueve personas que iban a bordo del avión ni han especificado cuántos eran pasajeros y cuántos tripulantes.
“Parecía un misil cayendo”, dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, sobre el accidente.
No hay reportes de que alguna persona en tierra haya muerto, pero el accidente sí dejó una amplia zona cubierta de escombros, indicó el gobernador. Unas 600 personas necesitan alojamiento debido al accidente, informó un funcionario del condado.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, quien confirmó las muertes, calificó el accidente de “horrible tragedia”.
