Para reafirmar el compromiso comunitario que tienen las autoridades en cuanto al respeto de los derechos constitucionales de todas las personas que habitan dentro del condado y buscar un trato digno para todos, basado en la Constitución de Estados Unidos, integrantes de la Corte del Condado de El Paso aprobaron y adoptaron por unanimidad una resolución como respuesta a las órdenes ejecutivas antiinmigrantes firmadas por el presidente Donald Trump.
En conferencia de prensa destacaron que como ciudad microcosmos de la experiencia de inmigración más amplia en los Estados Unidos, El Paso ha mostrado durante décadas las contribuciones económicas de los inmigrantes, la mezcla cultural de dos naciones y las realidades de las preocupaciones de seguridad nacional así como los problemas referentes a los derechos humanos.
“En un momento en que el Gobierno federal está generando caos y malestar en las situaciones, es muy importante que las personas comprendan cuáles son sus derechos”, dijo el comisionado David Stout.
Enfatizó que Estados Unidos sigue siendo un país de ley y orden, en el que las autoridades federales, estatales y locales todavía tienen que cumplir con la ley.
Previo a la manifestación en la que participaron autoridades, miembros de la comunidad, líderes de organizaciones civiles y religiosas, se dijo que El Paso, ubicada en una posición única, ha sido durante mucho tiempo un sitio clave de inmigración entre México y los Estados Unidos para inmigrantes de todo el mundo.
En ese sentido, se dijo, históricamente ha servido como una puerta de entrada importante para el comercio, los viajes y la migración, lo que ha dado forma a su identidad como una comunidad diversa y binacional.
El documento emitido por la Corte de Comisionados establece que El Paso entiende la necesidad de inmigrantes, ya que el 30% de la población nació en el extranjero.
